Sectores inmobiliario, comercial, agroindustrial, publicitario y manufacturero lideran la captación de capitales, según datos oficiales.
En el arranque de 2025, Paraguay sigue mostrando señales claras de solidez como destino para la inversión extranjera, informó el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). De acuerdo con información proporcionada por la Dirección de Inversiones y Regímenes Especiales del Sistema Unificado de Apertura y Cierre de Empresas (Suace), los sectores inmobiliarios, comercial, agroindustrial, servicios publicitarios y manufacturero encabezan la lista de rubros con mayor desembarco de capital durante el primer trimestre del año.
Liderando el ranking, el sector de actividades inmobiliarias se destaca por sus inversiones en desarrollos urbanísticos, arrendamientos y proyectos de construcción. Este rubro mantiene su posición de privilegio impulsado por la creciente demanda de viviendas y espacios comerciales en zonas estratégicas del país.
En segundo lugar, se ubica el comercio al por mayor de equipos informáticos, electrónicos, médicos y agroquímicos, reflejando un fuerte dinamismo asociado a la modernización de áreas clave como la salud, la agricultura y la tecnología.
El sector agroindustrial ocupa la tercera posición, con inversiones orientadas a cultivos como soja y maíz, así como proyectos de forestación y exportación. Especialmente relevante resulta el enfoque en mercados exigentes como la Unión Europea, que demanda productos con estándares de alta calidad. Este sector continúa siendo uno de los pilares fundamentales de la economía paraguaya.
El cuarto lugar lo ocupan los servicios publicitarios, que incluyen áreas como marketing, entretenimiento y multimedia. Este crecimiento responde al auge de la economía digital y al proceso de profesionalización que atraviesa el sector creativo en el país.
Por último, el sector de industrias manufactureras se posiciona en la quinta ubicación, con inversiones destinadas a la producción de muebles, metales, maquinaria, textiles y artículos descartables. Aunque cierra el ranking, su relevancia es indiscutible como motor de empleo y del desarrollo industrial nacional.
Este desempeño refuerza la imagen de Paraguay como un entorno cada vez más competitivo para los negocios, donde convergen estabilidad macroeconómica, condiciones favorables para las inversiones y una diversificación estratégica de oportunidades. Tanto rubros tradicionales como emergentes encuentran terreno fértil para su expansión, lo que contribuye a consolidar al país como uno de los polos más atractivos de América Latina para el capital productivo.
