Paraguay está captando miradas: consumo en alza, estabilidad macro y una narrativa económica que empieza a romper con la inercia regional.
Crédito: Sudameris Securities Casa de Bolsa.
En medio de un panorama económico regional cada vez más complejo, Paraguay se mantiene como el líder indiscutible en América Latina según el último Índice de Clima Económico (ICE) elaborado por la FGV.
Con 135.4 puntos en el primer trimestre de 2025, la economía paraguaya continúa firmemente establecida en territorio positivo, superando el umbral de neutralidad de 100 puntos que separa las condiciones favorables de las desfavorables.
Este liderazgo regional adquiere especial relevancia considerando que el ICE de América Latina ha caído a 70.2 puntos, lo que representa una disminución de 7.7 puntos respecto al cierre de 2024 y un desplome de 28 puntos en términos interanuales.
La fortaleza relativa de Paraguay destaca aún más cuando se observa que países como Brasil han sufrido caídas dramáticas (-22.7 puntos) y México continúa hundido con apenas 36.6 puntos, el nivel más bajo de toda la región.
Si bien Paraguay no ha sido completamente inmune al deterioro del entorno económico (con una caída de 18.5 puntos en su ICE) su capacidad para mantenerse en niveles tan superiores al promedio regional refleja los sólidos fundamentos de su economía y la efectividad de sus políticas macroeconómicas.
CONTEXTO REGIONAL: PARAGUAY NAVEGA CON VENTAJA
Para comprender mejor la posición privilegiada de Paraguay, es fundamental analizar el contexto latinoamericano en su conjunto.
El clima económico regional se ha deteriorado significativamente, con el Indicador de Situación Actual (ISA) cayendo hasta los 62.8 puntos, su nivel más bajo desde el segundo trimestre de 2023, mientras que el Indicador de Expectativas (IE) ha mostrado solo un ligero repunte hasta los 77.8 puntos, manteniéndose en niveles históricamente deprimidos.
En este entorno adverso, Paraguay ha logrado posicionarse como un refugio de estabilidad. A diferencia de Brasil, donde la confluencia de incertidumbres fiscales y monetarias ha provocado una reevaluación pesimista de su escenario económico, o de México, donde las dificultades en las relaciones comerciales con Estados Unidos han sido determinantes en su deterioro, Paraguay ha demostrado mayor resiliencia frente a los choques externos.
Esta posición favorable no es casualidad. Responde a factores estructurales como la estabilidad macroeconómica conseguida en las últimas décadas, la prudencia fiscal, un sector agroindustrial robusto y diversificado, y una exposición más limitada a las volatilidades de los mercados financieros internacionales en comparación con economías más grandes de la región.
LAS PROYECCIONES DE CRECIMIENTO: VENTAJA PARAGUAYA EN UN CONTEXTO DE DESACELERACIÓN
Las proyecciones para el crecimiento del PIB regional en 2025 dibujan un escenario de desaceleración, con una estimación del 2.0% para América Latina, inferior al 2.4% calculado para 2024 según datos del FMI. Este freno en la expansión económica tiene sus principales responsables en las revisiones a la baja de las proyecciones para México y Brasil.
En este contexto, la posición de Paraguay como una de las economías con mejor clima económico lo sitúa favorablemente para mantener un ritmo de crecimiento superior al promedio regional.
Es significativo también que Paraguay haya experimentado revisiones en sus proyecciones con un sesgo mixto, a diferencia de países como México, Bolivia y Uruguay, donde todas las revisiones han sido negativas. Esto refleja una mayor confianza de los analistas en la capacidad de la economía paraguaya para navegar el complejo entorno actual.
PARAGUAY ANTE EL FACTOR TRUMP: POSICIONAMIENTO ESTRATÉGICO
La «Agenda Trump» emerge como un factor adicional de incertidumbre para toda la región latinoamericana. Sin embargo, aquí también Paraguay muestra una posición diferenciada y potencialmente ventajosa.
El informe revela que Paraguay se encuentra entre los pocos países de la región (junto con Ecuador y Brasil) donde una proporción significativa de expertos (superior al 30%) anticipan efectos positivos derivados de las políticas de la nueva administración estadounidense.
Esta percepción más optimista contrasta fuertemente con México, donde el 83.3% de los encuestados catalogan los efectos esperados como «fuertemente negativos». La menor dependencia comercial directa de Paraguay con respecto a Estados Unidos y su perfil exportador complementario más que competitivo con la economía estadounidense podrían explicar esta visión menos pesimista.
La intensificación de la guerra comercial en el segundo trimestre de 2025 podría ofrecer a Paraguay nuevas oportunidades para posicionarse como proveedor alternativo en cadenas de valor globales que buscan diversificarse ante las incertidumbres arancelarias.
Su estabilidad macroeconómica, costos competitivos y posición geográfica estratégica en el corazón de Sudamérica representan ventajas comparativas que podrían adquirir mayor relevancia en este nuevo escenario.
DESAFÍOS PENDIENTES PARA CONSOLIDAR EL LIDERAZGO PARAGUAYO
A pesar de su posición favorable, Paraguay enfrenta desafíos que no deben subestimarse. La caída de 18.5 puntos en su ICE, aunque menor que la de otros países, indica que no es inmune a las tendencias regionales adversas. Mantener su liderazgo requerirá acciones decididas para abordar vulnerabilidades estructurales.
Entre estos desafíos destacan la necesidad de continuar diversificando la matriz productiva más allá del sector agroindustrial, mejorar la infraestructura logística para reducir costos de exportación, fortalecer el capital humano mediante inversiones en educación y capacitación, y profundizar la integración en cadenas de valor regionales y globales.
La dependencia del comercio exterior, particularmente de las exportaciones agrícolas, sigue siendo un punto de vulnerabilidad ante choques climáticos o fluctuaciones en los precios internacionales de commodities.
Sin embargo, esta misma especialización podría convertirse en una fortaleza adicional en un contexto de tensiones comerciales, donde los productos alimenticios tienden a ser menos afectados por barreras arancelarias debido a su carácter esencial.
PERSPECTIVAS PARA LOS INVERSORES EN PARAGUAY
Para los inversores y empresarios, Paraguay presenta un perfil atractivo en el contexto latinoamericano actual. Su liderazgo en el ICE regional, combinado con una estabilidad macroeconómica sostenida, un régimen fiscal favorable y costos operativos competitivos, lo posicionan como un destino de inversión a considerar seriamente.
Sectores como la agroindustria, la manufactura ligera, los servicios logísticos aprovechando su posición geográfica estratégica, y las energías renovables (considerando la abundante producción hidroeléctrica del país) ofrecen oportunidades significativas tanto para inversores nacionales como internacionales.
El potencial impacto de la «Agenda Trump» podría incluso beneficiar a Paraguay como destino de inversiones que buscan diversificar su presencia en América Latina, especialmente aquellas que quieren mantener acceso al mercado estadounidense, pero buscan mitigar riesgos asociados con la producción en México o en países con mayor tensión comercial con EEUU.
EVALUACIÓN ESTRATÉGICA: PARAGUAY COMO MODELO DE RESILIENCIA REGIONAL
El liderazgo de Paraguay en el ICE de América Latina ofrece lecciones valiosas para la región. Su capacidad para mantener un clima económico favorable en un entorno regional adverso subraya la importancia de la estabilidad macroeconómica, la prudencia fiscal y la apertura comercial como pilares para la construcción de economías resilientes.
El contraste entre Paraguay y las grandes economías de la región que enfrentan mayores dificultades (Brasil y México) demuestra que el tamaño no siempre es una ventaja en tiempos de incertidumbre global. La agilidad para adaptarse a nuevos escenarios, la disciplina en el manejo de las variables macroeconómicas y el aprovechamiento inteligente de ventajas comparativas pueden ser más determinantes.
De cara al futuro, Paraguay tiene la oportunidad de consolidar su posición como un polo de estabilidad y crecimiento en América Latina. Para lograrlo, será fundamental mantener la disciplina que lo ha llevado al liderazgo actual, mientras se abordan desafíos estructurales para aumentar la productividad y la competitividad de su economía.
En un contexto regional donde el clima económico se ha deteriorado significativamente y donde la «Agenda Trump» añade nuevas incertidumbres, Paraguay se destaca como un ejemplo de cómo las economías medianas de la región pueden navegar con éxito aguas turbulentas, convirtiendo desafíos en oportunidades y manteniendo firmes los objetivos de desarrollo económico sostenible.
Crédito: Sudameris Securities Casa de Bolsa.
© Revista PLUS Research Mayo 2025


