Paraguay se encuentra en un momento crucial para su industria cárnica. Autoridades sanitarias del país están coordinando acciones con miras a dos auditorías internacionales de alto impacto económico: una con Estados Unidos, para mantener la habilitación lograda recientemente; y otra con Japón, que marca el inicio del proceso de apertura a uno de los mercados más exigentes del mundo.
El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Animal (Senacsa), José Carlos Martin, encabezó una reunión estratégica con los directores de la institución, con el fin de planificar detalladamente las acciones a seguir en el marco de ambas visitas técnicas.
Estados Unidos: revalidar una conquista histórica
La auditoría de los Estados Unidos será realizada por el Servicio de Seguridad de Alimentos e Inspección (FSIS, por sus siglas en inglés) y se extenderá del 16 al 31 de julio. El foco de la inspección estará en verificar el cumplimiento riguroso de los controles sanitarios y de calidad implementados en la producción paraguaya.
Este proceso es fundamental para mantener la habilitación de exportación de carne bovina a EE. UU., obtenida en diciembre de 2023, tras años de trabajo técnico y diplomático por parte del sector público y privado.
La consolidación del mercado estadounidense —uno de los más demandantes y rentables del mundo— representa una enorme oportunidad para los frigoríficos, productores y toda la cadena de valor de la carne paraguaya. La posibilidad de mantener y ampliar los envíos a este destino abrirá nuevas puertas para inversiones, mejoras tecnológicas y empleos en el sector.
Japón: primera auditoría para ingresar a un mercado premium
Del 4 al 8 de agosto, se desarrollará otra visita clave: la del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF, por sus siglas en inglés). Se trata de la primera auditoría in situ del país asiático, centrada en aspectos de sanidad animal, como parte del proceso de evaluación para la apertura del mercado japonés a la carne bovina paraguaya.
El ingreso a Japón no solo implica la posibilidad de exportar a un mercado con alto poder adquisitivo, sino también el acceso a consumidores que valoran la trazabilidad, inocuidad y calidad premium. Este mercado es reconocido por sus elevados estándares, y lograr su habilitación posicionaría a Paraguay entre los exportadores cárnicos de referencia global.
Oportunidad estratégica para la industria cárnica nacional
Desde Senacsa enfatizan que ambas auditorías revisten una altísima relevancia económica. Estados Unidos y Japón no solo representan destinos con alto volumen de importación, sino que también funcionan como sellos de garantía internacional que mejoran la percepción del producto paraguayo en otros mercados.
El sector cárnico —uno de los principales generadores de divisas del país— podría consolidar aún más su posición competitiva en el escenario internacional si ambas inspecciones culminan favorablemente. Empresas exportadoras como Frigorífico Concepción SA, Frigomerc SA, JBS Paraguay SA y otras del rubro ya operan bajo estándares internacionales, y se verían directamente beneficiadas por estas aperturas.
Con este panorama, Paraguay no solo avanza en su estrategia de diversificación de mercados, sino que también fortalece su reputación como proveedor confiable de alimentos de alta calidad, impulsando el crecimiento sostenible de su economía agroindustrial.
