Tokio, 7 jul (EFE).- El Gobierno japonés rebajó este lunes su evaluación de la economía para mayo, en la que señaló un «empeoramiento» de las condiciones empresariales, lo que marca el primer uso de esta denominación en cerca de cinco años.
El índice publicado por la Oficina del Gabinete es la más pesimista de las cinco evaluaciones estatales y se debe en parte a una caída en las exportaciones a Estados Unidos por las políticas arancelarias de la Administración del presidente Donald Trump.
La última vez que el término «empeoramiento» fue usado en este indicador fue en julio de 2020, en el punto álgido de la pandemia de covid-19, por el que Japón blindó sus fronteras y el comercio mundial se vio sacudido por problemas logísticos y de suministro.
Algunos analistas señalan, además, que el uso de este término podría vaticinar una recesión de la economía japonesa.
De acuerdo a la Oficina del Gabinete, el índice de condiciones comerciales para el mes de mayo bajó 0,1 puntos, hasta 115,9, el primer descenso del indicador en dos meses.
Por componentes, el índice de volumen de exportación cayó 0,2 puntos, hasta 102, aunque fuentes gubernamentales indicaron a la agencia de noticias Kyodo que aún sigue siendo difícil evaluar si la disminución se vio afectada por la subida de aranceles de Trump.
Japón se ve actualmente afectado por el arancel general del 10 % establecido para todas las importaciones estadounidenses, al que se sumará en principio otro del 14 % concretado para el país cuando la moratoria actual vigente de lo que Washington llama «aranceles recíprocos» venza este próximo 9 de julio.
Tokio y Washington han sido hasta la fecha incapaces de concretar un acuerdo comerciar por sus desacuerdos en torno a sus términos.
Durante las negociaciones, EE.UU. ha pedido a Japón un mayor aperturismo a la importación de productos agrícolas como el arroz, un sector muy protegido en el país, o que incremente la importación de vehículos de fabricación estadounidense, pese a que muchos de ellos exceden con creces las dimensiones habitualmente reducidas del urbanismo japonés o incumplen las estrictas normativas niponas de seguridad vial, lo que los hace inviables para los consumidores.
Japón viene pidiendo a EE.UU. que lo exima de todas las subidas arancelarias que ha acometido y en especial a la que afecta a las importaciones estadounidenses de vehículos, que pasó del 2,5 % al 27,5 %, y supone una partida que representa cerca del 30 % de todas las exportaciones niponas al país norteamericano. EFE
