El invierno presenta desafíos clave para el agro paraguayo, con alta probabilidad de heladas y déficit de lluvias que podrían afectar el rendimiento de cultivos, según el informe emitido por la Unión de Gremios del Paraguay (UGP).
Los pronósticos actuales del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) indican condiciones neutrales con un 70% de probabilidad de que se mantengan durante julio y agosto de 2025. No obstante, se observa una tendencia hacia una transición a La Niña en los trimestres siguientes, lo que podría alterar significativamente los patrones de lluvias y temperaturas hacia fin de año.
En cuanto a las temperaturas, las proyecciones indican valores medios por encima del promedio histórico, lo que reduce la probabilidad de heladas severas (temperaturas iguales o inferiores a 3 °C). Aun así, no se descarta la ocurrencia de eventos localizados, especialmente en zonas de mayor riesgo.
Más preocupante es el pronóstico de déficit de precipitaciones, que se espera sea generalizado durante julio, afectando etapas fenológicas críticas de cultivos como la espigación y floración. Agosto seguiría esta misma tendencia, con acumulados por debajo del promedio histórico, lo que podría acentuar el estrés hídrico en el campo.
Recomendaciones técnicas
Este escenario de déficit hídrico sostenido y riesgo térmico moderado a alto podría comprometer el rendimiento de cultivos de otoño establecidos en fechas tempranas. Por ello, se recomienda a productores y técnicos:
- Realizar un seguimiento constante de la humedad del suelo.
- Observar de cerca el estado fenológico de los cultivos.
- Aplicar prácticas de manejo agronómico que ayuden a mitigar los efectos de las heladas y la escasez de agua, especialmente en los momentos más sensibles del ciclo productivo.
Contar con información oportuna y localizada será clave para tomar decisiones acertadas en este tramo del año, donde el clima se posiciona como un factor determinante en la rentabilidad del sector agropecuario.
