Los aeropuertos internacionales Silvio Pettirossi, en Luque, y Guaraní, en Minga Guazú, registraron un movimiento conjunto de 631.814 pasajeros entre enero y junio de 2025, de acuerdo con los datos oficiales proporcionados por la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac). El crecimiento sostenido en el flujo de viajeros evidencia una recuperación continua del sector aéreo, con impacto positivo en el turismo, el comercio y la conectividad regional.
Según el informe correspondiente al segundo trimestre del año, las terminales mantuvieron un promedio mensual superior a 100.000 pasajeros, totalizando 309.049 personas entre abril y junio. Esta cifra representa un incremento del 15% con relación al mismo periodo del año anterior. En el primer trimestre, la cifra alcanzada fue de 322.765 pasajeros.
El mes de marzo, con 109.186 pasajeros movilizados, continúa liderando el ranking mensual de tráfico aéreo en lo que va del año.
De mantenerse esta tendencia, la proyección oficial apunta a que el tráfico total del año supere el 1.500.000 de pasajeros, una meta que incluso podría ser superada, impulsada por la convocatoria internacional de eventos como el Rally Mundial y los Juegos Sudamericanos Junior, previstos para este mes en Itapúa y en Asunción.
A estos dos aeropuertos se suma, desde agosto, el aeropuerto Teniente Amín Ayub de Encarnación, que fue recientemente elevado a la categoría de aeropuerto internacional de forma permanente. La terminal ya confirmó su primer vuelo internacional regular con destino a Buenos Aires, marcando un hito en la descentralización de la conectividad aérea paraguaya.
El auge en el movimiento aeroportuario también coincide con el creciente posicionamiento del país como destino turístico emergente. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Paraguay ingresó recientemente al top diez de destinos más buscados en Sudamérica, reforzando su visibilidad en el mapa regional del turismo y la aviación comercial.
Este dinamismo en la aviación civil no solo refleja el repunte de la actividad turística, sino que también proyecta oportunidades de inversión en infraestructura, servicios logísticos, comercio exterior y desarrollo económico territorial.
