Sobre el nuevo grado de inversión obtenido por Paraguay PLUS consultó su parecer a Arnold Benítez, economista y director de Avalon Casa de Bolsa quien detalló que el Grado de Inversión marca un punto de inflexión silencioso pero decisivo para Paraguay. Más que un logro técnico, abre la posibilidad de transformar credibilidad en desarrollo, con ambición, disciplina y mirada de largo plazo.
PLUS: ¿Qué cambios estructurales habilita para la economía paraguaya el acceso al Grado de Inversión y cuáles de estos efectos pueden observarse en el corto, mediano y largo plazo?
Arnold Benítez: Hay hitos que no cambian la rutina de un país de un día para otro, pero sí cambian la conversación sobre su futuro.
La obtención del Grado de Inversión es uno de esos momentos, una señal de que Paraguay no solo administró bien su presente, sino que demostró capacidad para proyectarse con estabilidad en un entorno donde eso es la excepción, no la regla.
No vino acompañado de grandes gestos. No hizo ruido. Pero dejó claro algo fundamental; la disciplina sostenida, la coherencia en las decisiones y la responsabilidad institucional generan resultados que trascienden ciclos políticos y miradas de corto plazo.
Desde afuera, el mensaje fue contundente; Paraguay puede jugar en la mesa donde se discuten plazos largos, capital más sofisticado y decisiones estratégicas. Desde adentro, es una invitación a asumir un liderazgo distinto; uno que combine técnica con visión, prudencia con ambición, y estabilidad con la determinación de dar el siguiente salto.
Porque el verdadero desafío no es haber alcanzado este reconocimiento, sino convencernos de que estamos a la altura de lo que permite. Que podemos construir un país que piense más allá de la coyuntura, que transforme credibilidad en desarrollo y que convierta esta validación en una plataforma para una etapa más exigente, más competitiva e inclusiva.
Esto no es un cierre. Es el tipo de punto de partida que ningún país puede darse el lujo de desaprovechar. Ese reconocimiento inaugura tres etapas, cada una con su propia dinámica:
Corto plazo (0–2 años): oxígeno, liquidez y credibilidad
En esta primera fase, el impacto se siente rápido.
Fondos institucionales que antes ni siquiera podían considerar a Paraguay, por normativa, no por desinterés, ahora entran a la conversación.
El riesgo país baja y, con él, el costo de financiarse.
Las inversiones que estaban en análisis salen del “modo espera” y pasan a ejecución.
Mediano plazo (2–5 años): expansión y competencia real
Después llega la etapa donde el mercado empieza a acomodarse.
El mercado de capitales crece, gana diversidad y profesionalización.
La banca opera bajo mayor competencia, lo que presiona a la baja el costo del crédito.
La IED se orienta hacia cadenas productivas regionales, no solo a sectores tradicionales.
Y proyectos de infraestructura y energía, antes demasiado costosos, se vuelven viables.
Largo plazo (5–15 años): el punto donde un país cambia de modelo
Lo más profundo ocurre cuando el financiamiento deja de ser un obstáculo.
Se habilitan obras estructurales y sectores con alto contenido tecnológico.
La estabilidad institucional deja de ser un valor aspiracional y se vuelve parte del estándar operativo.
El Grado de Inversión no cierra una etapa; abre un país que puede planificar con ambición sin perder la prudencia que lo volvió creíble.
PLUS: ¿Cómo impactará la calificación BBB- en el costo de financiamiento del Estado y del sector privado, y qué sectores productivos podrían beneficiarse primero de un mayor acceso al capital internacional?
Arnold Benítez: El ascenso a BBB- no solo ajusta tasas; cambia la lógica con la que se toman decisiones.
Para el Estado. Las emisiones soberanas podrían abaratarse entre 50 y 100 puntos básicos, liberando recursos que permiten financiar infraestructura sin sacrificar equilibrio fiscal.
Para el sector privado. Las empresas acceden a mejores condiciones en mercados internacionales.
Los bancos reducen su costo de fondeo y, con el tiempo, trasladan esa mejora al crédito local.
Los sectores que aceleran primero
- Infraestructura, energía y logística: los grandes habilitadores del crecimiento.
- Agroindustria y proteínas: donde cada punto menos de tasa se traduce en escala y tecnología.
- Servicios financieros y Fintech: ecosistemas que florecen en entornos estables.
- Manufactura liviana y nearshoring: oportunidades que se desbloquean cuando el costo del capital deja de ser una barrera.
- Mercado de capitales local: más emisores, más jugadores, reglas más sólidas.
PLUS: ¿Qué factores fueron determinantes para que Standard & Poor’s otorgue el Grado de Inversión a Paraguay y qué riesgos podrían comprometer su sostenibilidad en el tiempo?
Arnold Benítez: No hay magia detrás de este logro.
Hay disciplina. Hay constancia. Hay decisiones que se tomaron; y, sobre todo, decisiones que se evitaron, durante más de dos décadas.
Factores determinantes
- Orden fiscal incluso en años difíciles.
- Un Banco Central que opera con rigor técnico.
- Niveles de deuda bajos y manejables.
- Un clima político comparativamente estable en la región.
Riesgos que requieren madurez
- Relajar la disciplina fiscal por presión coyuntural.
- Dependencia climática y concentración productiva.
- Limitaciones institucionales en la ejecución de políticas públicas.
- Brechas de capital humano que frenan el salto hacia mayor productividad.
Hoy, el riesgo no es económico; es institucional; lo construido puede retroceder si se descuida.
PLUS: En el contexto regional, ¿cómo cambia el posicionamiento de Paraguay frente a otros países de América Latina y qué tipo de inversor internacional podría empezar a mirar al país con mayor interés a partir de esta calificación?
Arnold Benítez: Con dos calificadoras otorgando Grado de Inversión, Paraguay deja de ser “una promesa de estabilidad” para convertirse en un país que demuestra estabilidad.
Comparación regional
- Se acerca a Uruguay en orden fiscal.
- Se separa de Argentina, atrapada en ciclos de crisis.
- Supera a Perú, debilitado por incertidumbre política.
- Muestra más previsibilidad que Colombia.
- Y aún frente a Brasil y Chile, Paraguay destaca por deuda baja, consistencia macro y estabilidad política.
En una región acostumbrada a pendular, la estabilidad paraguaya emerge como un activo escaso y valioso.
Nuevos inversores que habilita este capítulo
- Fondos institucionales globales.
- Inversores de infraestructura con horizontes de 20 o 30 años.
- Fondos ESG atraídos por energía limpia y estabilidad macro.
- Capital regional en busca de diversificación ordenada.
Paraguay entra a mesas donde las conversaciones no giran sobre urgencias, sino sobre plazos, estrategia y visión.
PLUS: ¿Estamos ante una oportunidad histórica para acelerar el desarrollo económico y social del país, y qué reformas o decisiones clave deberían tomarse ahora para capitalizar plenamente el Grado de Inversión?
Arnold Benítez: Lograr el Grado de Inversión fue un desafío; aprovecharlo será otro, más complejo.
Las decisiones que marcarán la próxima década
- Profesionalizar y modernizar el Estado.
- Consolidar infraestructura logística y energética.
- Diseñar una política industrial que eleve el valor agregado.
- Formar capital humano adaptable y competitivo.
- Establecer reglas fiscales e institucionales que transciendan gobiernos.
La pregunta no es cuánto podemos crecer; la pregunta es si estamos listos para sostener ese crecimiento durante generaciones.
Perfil – Arnold Benítez
Economista con amplia trayectoria en el mercado bancario y de capitales, donde ha liderado equipos de alta performance. Es además analista económico y financiero de las tendencias de mercado para la toma de decisiones, asesor de empresas locales e internacionales para inversión y emisión en el mercado de valores.
Ocupó cargos de alta gerencia y directorio de entidades multinacionales. Actualmente se desempeña como director financiero y de mercados en Avalon Casa de Bolsa y director de Avalon Administradora de Fondos, que se encuentra aliada a uno de los mayores grupos empresariales de Paraguay, Grupo Continental.
Posee cursos y certificaciones financieras a nivel local e internacional. Actualmente se encuentra cursando una maestría en dirección financiera.
