El rojo fiscal bajó al 2,0% del PIB, equivalente a G. 7.480 mil millones o US$ 1.047 millones, el mejor resultado desde 2019 y una clara señal de disciplina macroeconómica.
Con un déficit primario de apenas 0,1% del PIB, el Gobierno consolida por segundo año consecutivo la convergencia hacia la regla fiscal, pese a mayores presiones sociales y menor aporte de ingresos no tributarios.
El Informe de Situación Financiera de la Administración Central (Situfin), al cierre de 2025, reporta un déficit fiscal de G. 7.480 mil millones (US$ 1.047 millones), equivalente al 2,0% del PIB, el mejor resultado desde 2019. Este desempeño mejora frente al déficit de 2,5% observado en 2024 y confirma, por segundo año consecutivo, el avance en la senda de convergencia hacia el cumplimiento de la regla fiscal.
Además, el déficit primario se ubicó en 0,1% del PIB, acercándose al equilibrio y reflejando una gestión más sostenible de las finanzas públicas. Este resultado se da en un contexto de crecimiento moderado de los ingresos tributarios, junto con una disminución de los ingresos no tributarios y la contención de los gastos no prioritarios.
En detalle, los ingresos totales crecieron 4,5%, impulsados principalmente por la recaudación tributaria, que aumentó 8,6%, con una desaceleración en el último trimestre del año. Por su parte, los ingresos no tributarios cayeron 7,9%, principalmente, por menores recursos provenientes de las Binacionales.
Por el lado del gasto, el incremento fue de 3,4%, la menor tasa registrada en los últimos años, y su ejecución estuvo enfocada prioritariamente en sectores y programas estratégicos. El porcentaje de los salarios financiados con ingresos tributarios se ubicó en un mínimo histórico de 56,6%. Las prestaciones sociales registraron un aumento de 14,7% e incluyen, entre otros componentes, jubilaciones y pensiones, que crecieron 10,1%, dándose una mayor presión sobre recursos del Tesoro para la financiación de haberes jubilatorios. Otros programas sociales también fueron priorizados y mostraron incrementos, como las pensiones para adultos mayores (12,3%), la alimentación escolar (145,2%) y Tekoporã (7,0%).
La inversión pública representó G. 5.764 mil millones (US$ 767 millones), equivalente al 1,6% del PIB. Se destaca la diversificación tanto en los objetivos como en los ejecutores, dado que se asignaron recursos a proyectos no tradicionales, como la adquisición de radares y aviones para reforzar la seguridad del espacio aéreo nacional, así como a la mejora de infraestructura destinada a eventos deportivos internacionales. Además de la inversión presupuestaria, Itaipú previó una asignación de alrededor de US$ 254 millones en el 2025 para obras de infraestructura pública.
Con estos resultados, el Gobierno Nacional reafirma su compromiso con el manejo responsable de las finanzas públicas y la senda de convergencia fiscal. El informe fue presentado por Nathalia Rodríguez, gerente de Economía, y Rolando Sapriza, director general de Política Macro Fiscal.

