Bruselas (EFE).- Los países de la Unión Europea (UE) respaldaron mayoritariamente este viernes, de forma provisional, la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur, a la espera de que el Consejo de la Unión cierre formalmente el procedimiento a las 17.00 horas (16.00 GMT), indicaron diversas fuentes diplomáticas.
En concreto, los Estados miembros se pronunciaron sobre la firma del pacto comercial provisional con el Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), que es competencia exclusiva comunitaria y que no requiere la ratificación de los parlamentos nacionales.
Apoyos suficientes para mayoría cualificada necesaria
En la reunión de embajadores permanentes ante la UE celebrada hoy para abordar el tema, se expresaron apoyos suficientes para alcanzar la mayoría cualificada necesaria (un 55 % de los países que representen a un 65 % de la población de la Unión) para sacar adelante este acuerdo, y a pesar de que no todos los países tomaron la palabra, según informó la presidencia chipriota de turno comunitaria.
Francia y Hungría ya habían anunciado que votarían en contra, mientras que países como Bélgica se abstuvieron.
Si a las 17.00 horas se mantienen estas posiciones, se cerrará el procedimiento escrito y la decisión habrá sido aprobada formalmente por el Consejo de la UE.
De ese modo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, tendrá el mandato para firmar el acuerdo en nombre de la UE -algo que podría hacer en Paraguay el lunes o martes de la semana que viene, según fuentes comunitarias- y el Parlamento Europeo deberá dar su consentimiento.
Entrada en vigor de forma provisional
Podrá entrar en vigor de forma provisional tras su ratificación por al menos un país del Mercosur, según fuentes diplomáticas, que recordaron que quedará derogado una vez que los Veintisiete hayan ratificado el acuerdo de asociación en bloque (que además del bloque comercial, tiene otros, político y de cooperación).
La posición favorable a la firma de una mayoría cualificada de Estados miembros fue posible por la aprobación de unas salvaguardas en el acuerdo que mejoran la protección de los agricultores europeos, que se han manifestado en contra del pacto.
Los embajadores de los Veintisiete aprobaron cambios respecto al acuerdo político al que llegaron en diciembre con la Eurocámara sobre las salvaguardas ante el potencial impacto negativo del incremento de importaciones de los cuatro países latinoamericanos.
Entonces, ajustaron el margen de incremento de importaciones o de caída de precios de una serie de productos sensibles importados desde el Mercosur que darían lugar a una investigación y posibles medidas por parte de la Comisión Europea.
Bruselas y los gobiernos querían que fuera un 10 % y la Eurocámara apostaba inicialmente por un margen más estricto, del 5 %.
Finalmente lo dejaron en el 8 %, cifra que hoy ha sido rebajada al 5 %.
Investigación sobre importaciones de artículos sensibles
De ese modo, el Ejecutivo comunitario tendrá que iniciar una investigación si se produce un aumento en las importaciones de los artículos sensibles del 5 % en comparación con la media de los tres años anteriores o si, por otro lado, el precio de dichas importaciones es al menos un 5 % inferior al del producto europeo comparable.
En los productos sensibles de la lista figuran alimentos como el pollo, la ternera, los huevos, los cítricos y el azúcar.
En el caso de que la Comisión determine que se está produciendo un daño a los productores europeos, se podrían suspender las ventajas comerciales para estas importaciones de manera temporal.
El expediente de las salvaguardas se remitirá ahora al Parlamento Europeo, que debe validar el acuerdo en primera lectura, antes de su validación definitiva por el Consejo.
El campo español rechaza el pacto con Mercosur
El sector primario español ha criticado, en líneas generales, el respaldo mayoritario dado este viernes por los países de la Unión Europea a la firma del acuerdo de libre comercio con Mercosur al verse como una «moneda de cambio», si bien, también hay una parte que ve oportunidades para el vino y el aceite de oliva.
Para el director de Asaja en Bruselas, José María Castilla, este apoyo provisional supone una «traición» de la UE y de la «clase política» hacia el sector agrario.
Se trata de un acuerdo «desfasado» en contenido y «ejecución», ha alertado, no obstante, hay «ciertas mejoras» como los umbrales de activación de las cláusulas de salvaguarda de un 10 % a un 5 %, gracias a la movilización del campo en Bruselas el pasado diciembre.
Aun así, el responsable ha recordado que la propia Comisión Europea (CE) y Brasil ya han reconocido que, por ejemplo, no son capaces de controlar si una producción se han utilizado hormonas de crecimiento para el vacuno.
La batalla no está acabada, ha advertido, puesto que falta que el Parlamento Europeo (PE) el acuerdo comercial.
El secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha lamentado, por su parte, que al sector primario se le haya utilizado como «moneda de cambio», porque el acuerdo es un «reparto de cromos», en concreto, de «vacas (americanas) por coches (europeos)» y que no se hayan tenido en cuenta las reivindicaciones de los agricultores europeos.
