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Acuerdo UE–Mercosur es positivo para el crédito de los soberanos y sectores clave del Mercosur, según Moody’s

El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur sigue siendo positivo para el perfil crediticio de la región, pese a los retrasos en su implementación. A largo plazo, impulsará exportaciones, inversión y diversificación económica, aunque con beneficios limitados en el corto plazo.

El 21 de enero, el Parlamento Europeo votó a favor de solicitarle al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) que se pronuncie sobre la legalidad del acuerdo UE-Mercado Común del Sur (Mercosur), lo que ha paralizado el proceso de implementación. El tribunal también revisará si las disposiciones del acuerdo restringen la capacidad de la UE para establecer políticas ambientales y de salud del consumidor. El acuerdo, firmado el 17 de enero tras más de 20 años de negociaciones, es clave desde una perspectiva geopolítica en medio de las crecientes tensiones internacionales entre EE. UU. y la UE/América Latina. Establece una importante área de libre comercio que elimina aranceles sobre más del 90% de los bienes y servicios comercializados, y abre mercados para la diversificación de las exportaciones de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.¹

El acuerdo es positivo desde el punto de vista crediticio para los soberanos y sectores clave del Mercosur, ya que apoya el acceso a los mercados de exportación, la inversión y la diversificación comercial. Sin embargo, los beneficios a corto plazo son limitados debido al extenso proceso de implementación y los desafíos que presenta su ratificación. El acuerdo también incluye requisitos de sostenibilidad, como el cumplimiento del Acuerdo de París.

Este reporte es una traducción del original titulado Emerging Markets – Latin America: EU lawmakers delay but do not derail credit-positive EU-MERCOSUR trade agreement publicado el 23 enero 2026.

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Si bien algunos funcionarios de la UE sostienen que un vacío legal permitiría aplicar el acuerdo de manera provisional durante la revisión del tribunal, la oposición política en la UE y el Mercosur probablemente retrasaría o afectaría su implementación. Si el Tribunal de Justicia falla a favor del acuerdo, el Parlamento Europeo deberá aprobar el acuerdo y los Estados miembros de la UE deberán ratificarlo. El acuerdo también deberá ser ratificado por los parlamentos de los miembros fundadores del Mercosur: Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina.

La Comisión Europea proyecta que el acuerdo impulsará modestamente el producto interno bruto (PIB) del Mercosur en 0.25% y el de la UE en 0.05% para 2040; sin embargo, es positivo para la calidad crediticia de los gobiernos y las empresas exportadoras del Mercosur en el largo plazo debido a que mejora el acceso a los mercados, la diversificación y el crecimiento de la inversión extranjera directa (IED). La UE ya es el mayor proveedor de IED en la región del Mercosur y el acuerdo permitirá que las empresas de la UE compitan por contratos públicos en igualdad de condiciones con las empresas del Mercosur.

Los exportadores de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se beneficiarán del aumento de las exportaciones a la UE, su segundo socio comercial más importante después de China. Brasil y Argentina serán los más beneficiados de los cuatro países gracias al aumento de las cuotas para exportaciones agrícolas y minerales. Sin embargo, la persistencia de las cuotas destinadas a proteger a los agricultores europeos y la lenta eliminación de algunos aranceles (15 años para el Mercosur y 10 años para la UE) solo ofrecen un crecimiento limitado del PIB a corto plazo.

Brasil probablemente sea el mayor beneficiario dentro del Mercosur, dada la composición y la escala de sus exportaciones. La UE representó alrededor del 16% del comercio total del Mercosur en 2024 y, en el caso de Brasil, los commodities agrícolas (es decir, carne vacuna y aviar, azúcar) y los productos minerales dominan las exportaciones a la UE. Sin embargo, las principales exportaciones —como el petróleo y los productos minerales— ya están sujetas a aranceles bajos, y el arancel promedio de importación de la UE para los productos minerales es de 0.5%. La ampliación de las cuotas para carne vacuna (99.000 toneladas) y aviar (180.000 toneladas) aumentará los ingresos de la agroindustria. Los aranceles del Mercosur sobre algunos de los productos europeos son altos —hasta un 35% para las autopartes y un 28% para los productos lácteos—, por lo que su eliminación gradual mejorará la competitividad y generará ahorros arancelarios.

En cuanto a la fortaleza crediticia soberana de Brasil, los posibles efectos son limitados en el corto plazo debido a la modesta contribución al crecimiento general; sin embargo, el acuerdo fomenta la diversificación de las exportaciones más allá de China y EE. UU., lo que reduce la vulnerabilidad geopolítica. También favorece las entradas de IED, particularmente en agroindustria y energía renovable, lo que refuerza los motores estructurales de crecimiento de Brasil. La UE ya es el mayor proveedor de IED a Brasil.

Esta publicación no anuncia una acción de calificación crediticia. Para cualquier calificación crediticia a la que se hace referencia en esta publicación, vea la página del emisor/transacción en https://ratings.moodys.com para consultar la información de la acción de calificación crediticia más actualizada y el historial de calificación.

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Los beneficios para el crédito soberano de Argentina son más limitados que para su sector privado, ya que el país aún está atravesando un ajuste macroeconómico. El aumento de los vínculos comerciales y de inversión mejorará el desempeño de las exportaciones y contribuirá a mayores entradas de divisas. Sin embargo, a medida que la economía continúe reequilibrándose, la demanda de importaciones se mantendrá fuerte, lo que atenuará los beneficios para las débiles finanzas externas de Argentina, que han sido un factor limitante del perfil crediticio soberano.

En Uruguay, la UE representó el 14% de las exportaciones de bienes en 2024, lo que la convierte en el tercer mayor destino de exportación del país después de China (24%) y Brasil (18%), y por delante de EE. UU. (9%). Según un análisis del Banco Mundial (BM), los sectores de agricultura y recursos naturales de Uruguay obtendrán las mayores ganancias derivadas del acuerdo hacia 2040, seguidos por los servicios, mientras que el sector manufacturero no alimentario enfrentaría las mayores presiones competitivas por parte de los productores de la UE. El Ministerio de Economía y Finanzas de Uruguay estimó que el acuerdo generaría beneficios netos a largo plazo, incluido un aumento del PIB de poco más de 1.5 puntos porcentuales (pp) para 2040, en comparación con la estimación del BM de 0.7 pp. Las estimaciones del ministerio incluyen un aumento de las exportaciones de bienes de casi un 4%, un crecimiento del empleo del 0.5% y una mejora de los salarios reales de alrededor del 1%. El aumento de las entradas de IED y una mayor integración en las cadenas de valor globales respaldarían aún más las ganancias de competitividad.

La economía de Paraguay es la más pequeña de los cuatro países y se concentra en la agricultura, con exportaciones clave de carne vacuna, soja y etanol. Dado que la UE aplica actualmente aranceles significativos sobre estos productos, su eliminación mejorará los términos de intercambio comercial de Paraguay y apoyará el crecimiento de las exportaciones. Las cuotas de etanol (450.000 toneladas) y las concesiones de carne vacuna beneficiarán al sector agroindustrial, uno de los principales contribuyentes al PIB y al empleo. Para el soberano, el aumento de las exportaciones fortalecerá la liquidez externa.

Notas finales

¹ Se ha aprobado a Bolivia como miembro pleno del Mercosur y se espera que cumpla con todos los requisitos para 2028. Venezuela está suspendida como Estado parte del Mercosur.

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