El Ministerio de Economía y Finanzas sostiene que la versión aprobada en Diputados mantiene la sostenibilidad del sistema previsional, pese a los ajustes introducidos durante el debate legislativo.
Según estimaciones oficiales, sin reforma el déficit crece en torno a US$ 100 millones por año, mientras que con los cambios el aumento se recortaría a la mitad.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) salió a respaldar la versión del proyecto de reforma del Sistema de Jubilaciones y Pensiones del Sector Público aprobada por la Cámara de Diputados, al considerar que los ajustes introducidos no alteran el objetivo central de la iniciativa: frenar el deterioro de la Caja Fiscal y asegurar su sostenibilidad en el mediano y largo plazo.
En declaraciones a Radio 1080 AM, la gerente de Desarrollo Económico del MEF, Liz Coronel, explicó que el proceso legislativo permitió incorporar planteamientos de distintos sectores, sin desvirtuar el resultado técnico previsto en la propuesta original del Poder Ejecutivo.
Según señaló, durante el debate surgió la posibilidad de reducir la edad mínima de jubilación, lo que obligó al equipo técnico del Ministerio a advertir sobre la necesidad de compensar ese cambio con ajustes en otros parámetros del sistema, en particular en las tasas de sustitución y los años de servicio requeridos.
“Desde un enfoque técnico, cualquier decisión sobre un parámetro tiene impacto sobre otros. Jubilaciones más tempranas implican necesariamente tasas de sustitución menores, mientras que edades de retiro más altas permiten tasas mayores”, explicó Coronel, al subrayar que el análisis fue integral y orientado a preservar la sostenibilidad del régimen.
En términos fiscales, la funcionaria advirtió que, en ausencia de una reforma, el déficit de la Caja Fiscal continúa creciendo a un ritmo cercano a los US$ 100 millones anuales. Con la reforma —tanto en la versión original del Ejecutivo como en la aprobada por Diputados—, ese crecimiento se reduciría entre un 50% y un 60%.
Si bien reconoció que el déficit no desaparecerá, Coronel sostuvo que la desaceleración proyectada permitirá liberar recursos públicos de manera gradual, ampliando el margen fiscal para atender áreas prioritarias como la salud, la educación y otros servicios del Estado.
Finalmente, destacó que la media sanción otorgada por la Cámara de Diputados refleja una decisión “responsable y racional”, al optar por una combinación de parámetros coherente con la sostenibilidad del sistema previsional.
El texto aprobado, con 41 votos, establece para el Magisterio Nacional, Docentes Universitarios y Magistrados Judiciales una jubilación ordinaria a los 57 años de edad y 25 años de aporte, con tasas de sustitución de entre 70% y 85%. Para la jubilación extraordinaria, fija un mínimo de 55 años de edad y 30 años de aporte, con una tasa del 70%. En el caso de policías y militares, se mantienen como requisitos 25 años de servicio y 57 años de edad, con tasas de sustitución que oscilan entre 70% y 85%. Además, se incorpora un esquema de aporte estatal gradual, con incrementos del 1% anual hasta alcanzar el 5%.
