Fecoprod cuestiona la volatilidad en el diferencial aplicado sobre el precio internacional de Chicago y advierte que reduce el ingreso del productor.
El gremio, que representa a cooperativas responsables de cerca del 40% de la soja del país, reclama reglas claras y criterios técnicos públicos en la comercialización.
La Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod) expresó su preocupación por la forma en que se está determinando el “premio” o descuento aplicado al precio internacional de la soja. La entidad sostiene que la actual volatilidad en ese componente afecta directamente el ingreso del productor paraguayo en plena campaña agrícola.
En un comunicado emitido este 11 de febrero de 2026, el Consejo de Administración de Fecoprod manifestó su inquietud ante lo que considera una falta de previsibilidad en la determinación del “premio” aplicado al precio de referencia internacional de Chicago.
La organización, que representa a productores de cooperativas que siembran cerca del 40% de la soja en Paraguay, señaló que, en el contexto de la presente campaña agrícola, el productor nacional no está percibiendo una mejora proporcional en el precio final por tonelada.
Según el gremio, el aumento simultáneo de los descuentos aplicados bajo el concepto de “premio” termina neutralizando cualquier mejora en la cotización internacional, reduciendo de manera directa el ingreso del productor en el momento en que necesita comercializar su producción.
Fecoprod advirtió que este escenario genera incertidumbre y afecta la confianza dentro del sistema de negociación. Por ello, solicitó a las empresas compradoras una explicación clara y oportuna sobre los criterios técnicos utilizados para la determinación de los premios y descuentos aplicados.
“El acercamiento entre las partes es fundamental para preservar la confianza, garantizar condiciones equitativas y fortalecer la sostenibilidad del sector”, señala el comunicado.
Como gremio de cooperativas de producción, la entidad reiteró su compromiso con el diálogo constructivo, pero exigió respeto y un trato justo para el productor paraguayo, en un contexto de alta volatilidad internacional y presión sobre los márgenes del sector agrícola.

