La calificadora confirmó la nota Baa3 con perspectiva estable, destacando la solidez financiera y la calidad de activos de la entidad.
La institución no registra morosidad desde su creación y cuenta con respaldo estatal del 100%.
En la foto: Stella Guillén, presidenta de la AFD.
La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) consolidó su perfil de grado de inversión tras la nueva actualización de Moody’s Investors Service, que ratificó la calificación Baa3 con perspectiva estable, en el mismo nivel que la nota soberana de la República del Paraguay.
Según el informe, la calificación refleja la solidez estructural de la institución, su modelo prudente de gestión financiera y su capacidad sostenida para cumplir con sus compromisos incluso en contextos económicos desafiantes.
Moody’s destacó especialmente la alta calidad de los activos de la AFD, subrayando que la entidad no ha registrado morosidad en su cartera desde su creación, respaldada por un portafolio de bajo riesgo y elevados niveles de garantías.
La calificadora también remarcó el fuerte respaldo del Gobierno Nacional, reflejado en la propiedad estatal del 100% de la institución y en las garantías otorgadas sobre la mayoría de sus obligaciones financieras.
En su rol como único banco de desarrollo de segundo piso del país, la AFD canaliza recursos a través de bancos, cooperativas y financieras hacia sectores estratégicos como vivienda, agricultura, mipymes, educación y desarrollo productivo, manteniendo además altos estándares de eficiencia operativa.
La presidenta de la entidad, Stella Guillén, señaló que mantener el grado de inversión implica un compromiso permanente con la transparencia, la solvencia y el desarrollo sostenible. “Nuestro principal compromiso es que cada recurso canalizado por la AFD genere un impacto concreto en el desarrollo del país”, afirmó.
La ratificación refuerza el posicionamiento de la AFD dentro del sistema financiero paraguayo y consolida su papel como instrumento clave para el financiamiento del desarrollo sostenible.


