El primer periodo de inmunización se extenderá del 16 de febrero al 20 de marzo y abarcará a toda la hacienda bovina y bubalina del territorio nacional.
Durante la campaña no se podrán expedir Certificados de Origen y Tránsito de Animales (COTA) sin cumplir previamente con el registro del acta de vacunación en el Sistema Informático de Gestión de Oficinas Regionales (Sigor).
Con el objetivo de preservar el estatus sanitario del país y garantizar la continuidad de los mercados internacionales, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) pone en marcha desde este lunes el primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa del año. La medida impactará directamente en la logística y movilización de animales en todo el territorio nacional.
El primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa comenzará el lunes 16 de febrero y se extenderá hasta el 20 de marzo, conforme al calendario oficial establecido por las autoridades sanitarias.
La campaña se desarrollará bajo la reglamentación de Senacsa y tiene como finalidad resguardar el estatus sanitario de la producción pecuaria paraguaya, condición clave para sostener la apertura y permanencia en los mercados internacionales.
La inmunización será obligatoria para toda la hacienda, tanto bovina como bubalina, y tendrá alcance nacional. Desde el inicio del periodo ya no se podrá expedir el Certificado de Origen y Tránsito de Animales (COTA) sin el cumplimiento previo de los requisitos establecidos por la autoridad sanitaria.
Una vez iniciada la vacunación, la movilización de animales estará permitida para todas las categorías y finalidades, siempre que el COTA haya sido emitido dentro de su plazo de validez. En caso contrario, el productor deberá volver a registrar el stock en el Sistema Informático de Gestión de Oficinas Regionales (Sigor) y proceder a la vacunación correspondiente.
El COTA podrá solicitarse nuevamente al día siguiente de haberse registrado el acta de vacunación en el Sigor, lo que obliga a los productores a planificar con precisión sus movimientos logísticos durante el periodo de campaña.
Entre las principales recomendaciones figuran el control de acceso a los establecimientos, la higiene y desinfección periódica de las instalaciones, el cumplimiento estricto del calendario sanitario, el suministro de agua y alimentos seguros, así como la preservación del bienestar animal, especialmente durante las épocas de altas temperaturas.
El cumplimiento riguroso de estas disposiciones resulta estratégico para blindar a uno de los principales sectores generadores de divisas del país y evitar riesgos sanitarios que puedan comprometer la competitividad de la carne paraguaya en el exterior.
