Una simulación actuarial presentada por el Ministerio de Economía y Finanzas revela que reducir la edad mínima de retiro implica menos años de aporte y más tiempo de pago de beneficios, elevando el costo del sistema.
Docentes universitarios proponen tasas de sustitución de hasta 100%, mientras que el MEF señala que hoy el beneficio promedio ya equivale al 139% del salario cotizado.
El equipo técnico del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó los resultados de una simulación actuarial basada en los parámetros propuestos por la Unión de Gremios y Sindicatos de Profesores de la UNA (Ugspu), en el marco de la reforma del Sistema de Jubilaciones y Pensiones del sector público (Caja Fiscal).
Entre los principales puntos analizados figura la propuesta de establecer la edad mínima de jubilación desde los 55 años, junto con un aumento gradual del aporte estatal del 1% anual hasta alcanzar el 5% y la reafirmación del sistema como un régimen solidario de reparto con capitalización colectiva.
Impacto financiero de jubilarse antes
Los técnicos del MEF advirtieron que reducir la edad mínima de retiro de 57 a 55 años genera un impacto financiero significativo, ya que implica simultáneamente menos años de aporte y un mayor período de percepción del beneficio.
Explicaron que esta combinación eleva el costo actuarial del régimen, por lo que cualquier reducción en la edad debe ir acompañada de medidas compensatorias, como aumentar los años de aporte de 25 a 30 y aplicar tasas de sustitución graduales más bajas.
La propuesta docente contempla una tabla de sustitución desde los 55 hasta los 65 años, con porcentajes que oscilan entre 78% y 100%, según los años de aporte.
Relación activos–pasivos bajo presión
El MEF también expuso que en el sector de docentes universitarios existen actualmente 6,4 aportantes activos por cada jubilado, cifra que consideran insuficiente para sostener el nivel de beneficios vigente.
Según los datos presentados, la tasa de sustitución efectiva promedio alcanza el 139%, es decir, el beneficio promedio equivale al 139% del salario promedio cotizado. Para sostener ese nivel, se requerirían al menos 8,7 activos por cada jubilado.
En el caso del Magisterio Nacional, los técnicos señalaron que el mismo esquema no produciría resultados favorables debido al histórico comportamiento de jubilaciones tempranas, que incrementa los años de percepción del beneficio y profundiza el desequilibrio financiero.
Sistema solidario y reglas uniformes
El Ministerio remarcó que el sistema previsional de la Caja Fiscal es solidario, por lo que las reformas no pueden diseñarse de manera diferenciada por sector, sino que deben establecer reglas más uniformes para evitar ampliar brechas entre afiliados.
En cuanto a la jubilación por invalidez, aclararon que el beneficio continúa regulado por la Ley N.° 2345/2003 y sus modificatorias, permitiendo el acceso a aportantes menores de 62 años con al menos 10 años de servicio.
El MEF adelantó que seguirá evaluando técnicamente las propuestas que surjan durante el debate parlamentario, en un proceso clave para la sostenibilidad futura del sistema previsional público.
