La ocupación creció por encima de la fuerza laboral y redujo la desocupación a 3,6%, el nivel más bajo en nueve años.
El empleo asalariado privado lideró la expansión, mientras que 79.000 nuevos trabajadores accedieron a puestos formales, principalmente en el sector privado.
El mercado laboral paraguayo cerró el cuarto trimestre de 2025 con una señal clara de dinamismo. La ocupación no solo absorbió a quienes se incorporaron a la fuerza laboral, sino que además redujo el número de desocupados y alcanzó el mayor nivel de empleo de los últimos años.
Según la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC), la población ocupada aumentó en 118.964 personas en términos interanuales respecto al cuarto trimestre de 2024. En el mismo periodo, la fuerza de trabajo creció en 92.354 personas, lo que evidencia que la economía generó suficientes puestos para cubrir la nueva oferta laboral y, al mismo tiempo, disminuir el desempleo.
Como resultado, 26.610 personas salieron de la desocupación, y la tasa de desempleo bajó a 3,6%, el registro más bajo de los últimos nueve años.
Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el país contabiliza 3.297.188 personas ocupadas, el nivel más alto del periodo reciente. Desde el tercer trimestre de 2023 —inicio del actual periodo de gobierno— se incorporaron más de 242.000 nuevos trabajadores, reflejando una tendencia sostenida de expansión.
El sector privado impulsa el crecimiento
El principal motor del crecimiento interanual fue el empleo asalariado privado, que sumó 74.681 personas. Le siguieron el trabajo por cuenta propia, con 33.727 nuevos ocupados, y el empleo público, que incorporó 18.113 personas adicionales.
Por sectores, las industrias manufactureras, la construcción y el comercio concentraron los mayores incrementos en la generación de empleo.
Un dato clave es el avance en la formalización. La población ocupada no agrícola creció en 111.233 personas, de las cuales 79.109 corresponden a empleos formales. El 60% de estos nuevos puestos formales fue generado por el sector privado, ampliando el acceso a derechos laborales, seguridad social y mayor estabilidad para los trabajadores.
El desafío: sostener la formalización
La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, subrayó que detrás de cada cifra “no hay números fríos, sino personas”, y destacó que cada empleo representa una oportunidad concreta para una familia paraguaya.
La autoridad enfatizó que el reto ahora es mantener la dinámica de crecimiento, fortalecer la formalización y continuar creando condiciones para que más paraguayos accedan a un empleo digno y sostenible en el tiempo.

