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Zafriña en riesgo: soja y maíz dependen de lluvias generalizadas para sostener la campaña

Las precipitaciones recientes dieron un alivio parcial, pero su distribución irregular mantiene en alerta a productores de las principales zonas agrícolas del país.

Mientras el maíz avanza con más del 80% de siembra en algunas regiones, en otras apenas entre 5% y 10% logró implantarse, condicionado por la sequía y las altas temperaturas.

La campaña de zafriña de soja y maíz enfrenta un escenario climático incierto. Aunque los últimos chaparrones permitieron avanzar en algunas zonas, la falta de lluvias generalizadas amenaza con frenar el ritmo de siembra y comprometer el potencial productivo.

El informe económico de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), advierte que la campaña de segunda o zafriña de soja y maíz depende en gran medida de la consolidación de lluvias generalizadas en las principales zonas agrícolas del país.

Según el reporte, si bien el reciente frente de precipitaciones brindó un alivio parcial, la distribución fue irregular y con acumulados dispares entre regiones, lo que configuró escenarios productivos muy diferentes. En las áreas más favorecidas por las lluvias, los cultivos muestran mejoras y se logró avanzar con la siembra; sin embargo, en otras persisten bajos niveles de humedad en el suelo.

Productores coinciden en que la continuidad y mayor cobertura de las precipitaciones será determinante para estabilizar la campaña. Flaminio Núñez, productor del distrito de Raúl Arsenio Oviedo, Caaguazú, señaló que la siembra “está peleada”, ya que apenas entre 5% y 10% del maíz plantado logró germinar en condiciones adecuadas, mientras otras parcelas sufren el impacto de la sequía y el calor.

En contraste, en el norte de Alto Paraná la situación se mantiene relativamente controlada. Allí, aunque tampoco se registraron lluvias generalizadas, los chaparrones beneficiaron a las áreas más necesitadas. El avance de siembra supera el 80% en el maíz sembrado y emergido, mientras la soja se encuentra en etapa de crecimiento.

El documento también señala que este año existe una mayor expectativa de siembra de maíz para la rotación de cultivos y, en menor medida, de soja, debido a las dificultades de precios y premios que generan incertidumbre entre los productores.

En paralelo, ante la alerta por altas temperaturas, la Unidad de Gestión de Riesgo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) recomendó el monitoreo permanente de la humedad del suelo y la reprogramación de siembras dependientes de las lluvias. La recuperación de los perfiles de humedad será clave para sostener el desarrollo vegetativo y asegurar un buen potencial de rendimiento.

Respecto a la zafra principal, el informe indica que alrededor del 90% ya fue cosechado y resta aproximadamente un 10%, cuya finalización se prevé en los próximos días. En general, los rendimientos son positivos, incluso con resultados por encima del promedio, salvo en la zona norte, donde la siembra comenzó más tarde y presenta distintos niveles de avance.

Así, el pulso de la campaña dependerá, una vez más, del clima: sin lluvias generalizadas en las próximas semanas, el margen de recuperación podría acotarse y aumentar la presión sobre un sector clave para la economía paraguaya.

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