En el marco del Día del Trabajador, conversamos con Deborach Samaniego, gerente de Personas y Cultura de Solar Banco, sobre el valor que tienen los colaboradores dentro de la institución y cómo la cultura organizacional se construye desde el bienestar, el reconocimiento y el crecimiento constante. Desde una mirada cercana y estratégica, destaca el rol clave de las personas en la evolución del banco.
En la foto: Deborach Samaniego, gerente de personas y cultura de Solar Banco.
PLUS: ¿Qué significa realmente cada persona para la institución?
Deborach Samaniego: Para Solar Banco, los colaboradores no son simplemente parte de la estructura organizacional, son el corazón que impulsa nuestra transformación. Son la cara visible de nuestra promesa al cliente y el motor detrás de cada decisión. Cada colaborador es un socio estratégico y un embajador de nuestros valores. Nuestro Directorio lo entiende y lo vive así. No es un liderazgo que dirige desde la distancia, es un Directorio de puertas abiertas, cercano, que camina los pasillos, que escucha y que conoce los nombres detrás de cada puesto. Esa cercanía no es casualidad, es una decisión cultural: en Solar creemos que el vínculo entre la conducción y el equipo tiene que ser real, humano y cotidiano.
PLUS: ¿Cuál es el “ADN Solar” que buscan cultivar en cada colaborador para mantener un estándar de alta calidad humana?
Deborach Samaniego: El ADN Solar es una mezcla de compromiso, cercanía y excelencia. La vocación de servicio es uno de los valores fundamentales: en Solar, servir no es una obligación contractual, es una actitud. Hacia el cliente externo que confía en nosotros, y hacia el cliente interno —el compañero de trabajo— que merece el mismo nivel de compromiso, empatía y calidad en cada interacción. Además, queremos cultivar profesionales resilientes, curiosos, que no le teman al cambio, sino que lo vean como una oportunidad de superarse. Personas que se desafíen, que aprendan, que propongan y que entiendan que evolucionar no es opcional en un entorno que nunca se detiene.
PLUS: ¿Qué importancia le otorga Solar Banco al equilibrio entre la vida profesional y personal de sus colaboradores?
Deborach Samaniego: Es una convicción. Promovemos una cultura donde el tiempo personal se respeta. Creemos firmemente que un colaborador que tiene tiempo para su familia, para descansar y para vivir plenamente su vida personal, es una persona más motivada, comprometida y feliz dentro de la organización. Y eso se refleja directamente en la calidad de su trabajo y en la experiencia que brinda a cada cliente.
PLUS: ¿Qué iniciativas concretas están impulsando para mejorar la calidad de vida laboral?
Deborach Samaniego: Mejorar la calidad de vida de nuestros colaboradores no es una aspiración, es una agenda activa con iniciativas concretas que se viven en el día a día. Contamos con un programa integral de beneficios para el bienestar, que abarca distintas dimensiones de la vida del colaborador. Tenemos más de 40 beneficios, porque entendemos que el bienestar no empieza ni termina en el trabajo, y que una persona saludable e integral rinde mejor, vive mejor y aporta más.
PLUS. En un sector tan dinámico como el financiero, ¿cómo se fomenta la motivación y el sentido de pertenencia?
Deborach Samaniego: Las personas necesitan dos cosas fundamentales: sentirse reconocidas y entender el propósito de lo que hacen. Cuando una persona entiende cómo su trabajo cotidiano contribuye al resultado del banco y a la experiencia del cliente, deja de ejecutar tareas y empieza a construir algo. Ese cambio de perspectiva es poderoso, transforma la rutina en propósito. El reconocimiento es otro pilar central de nuestra cultura motivacional. Celebramos los objetivos logrados porque el éxito en Solar es compartido, cuando el banco gana, gana el equipo. Pero también reconocemos el esfuerzo individual, porque detrás de cada meta alcanzada hay una persona que eligió hacer la diferencia desde su lugar, y eso merece ser visto y valorado de manera concreta.
PLUS: ¿Qué acciones concretas promueven para que el colaborador se sienta “dueño” de su rol y parte de los logros del banco?
Deborach Samaniego: El empoderamiento se construye con acciones concretas y con una cultura que respalda a las personas para que actúen con autonomía, iniciativa y confianza. En Solar Banco trabajamos para que cada colaborador, independientemente de su cargo o antigüedad, sienta que tiene voz dentro de la organización. Fomentamos espacios donde proponer una mejora no es un privilegio de unos pocos, sino un derecho de todos. Porque las mejores ideas muchas veces nacen de quien está más cerca del proceso, del cliente, del día a día — y esa perspectiva es invaluable.
PLUS: ¿Existe una relación directa entre el bienestar del equipo y la calidad del servicio que recibe el cliente final?
Deborach Samaniego: Totalmente. Es una cadena de valor. Un colaborador que se siente escuchado, valorado y cuidado, transmite esa misma seguridad y empatía al cliente. No podemos pedirle a alguien que dé lo mejor de sí si no está recibiendo lo mejor de su institución. En Solar Banco, estamos convencidos de que “colaboradores felices generan clientes satisfechos”. La calidad externa es un reflejo fiel de nuestro clima laboral interno.
PLUS: ¿De qué manera el banco potencia el talento interno y ofrece oportunidades de crecimiento?
Deborach Samaniego: Lo que mejor refleja nuestra filosofía de desarrollo es nuestra política de promoción interna: cuando surge una oportunidad de crecimiento, nuestra primera mirada siempre es hacia adentro. Creemos que quien ya vive nuestra esencia y ha demostrado compromiso merece ser el primero en acceder a estas oportunidades; es nuestra forma concreta de premiar la lealtad y demostrar confianza en quienes eligieron construir su carrera en Solar. Complementamos esto con una apuesta firme por la formación continua, que incluye tanto capacitación técnica como desarrollo de habilidades blandas, liderazgo, comunicación, empatía y trabajo en equipo. Ambas dimensiones son igualmente importantes en nuestro modelo de desarrollo.
PLUS: En una fecha como el Día del Trabajador, ¿qué mensaje institucional le gustaría transmitir a los colaboradores?
Deborach Samaniego: El mensaje es, ante todo, de sincera gratitud. Solar Banco es hoy una entidad sólida, referente en el sector financiero, y eso es obra de las personas que la componen. Detrás de cada cliente bien atendido, cada proceso mejorado, cada meta alcanzada hay más de 240 colaboradores que eligieron dar lo mejor de sí al servicio de algo más grande. Este mes es una oportunidad para detenernos un momento en medio de la velocidad del día a día y decir con orgullo: GRACIAS. Queremos que cada colaborador sepa que su esfuerzo no pasa desapercibido y que su trabajo tiene valor real. Gracias por elegir Solar, y gracias por darlo todo en cada jornada.

