El camino hacia la fijación del nuevo sueldo básico en Paraguay avanza en medio de intensas negociaciones.
Este miércoles se llevó a cabo la tercera sesión del Consejo Nacional de Salario Mínimo (Conasam), un encuentro clave que reunió en una mesa tripartita a representantes del Gobierno, trabajadores y empleadores con el objetivo de destrabar las discusiones y definir el porcentaje de incremento que regirá desde el segundo semestre.
Al término de la reunión, el viceministro de Trabajo, César Segovia, brindó detalles sobre los próximos pasos y confirmó que el plazo final está cada vez más cerca. Según lo acordado, antes del 15 de junio el Consejo deberá elevar una propuesta formal al presidente de la República, Santiago Peña, quien por ley tendrá la última palabra para decretar la variación que entrará en vigencia a partir del 1 de julio.
Para intentar acercar posturas, la próxima semana se sumarán refuerzos técnicos a las mesas de conversación.
«Se acordó que en la siguiente reunión se va a estar convocando a los técnicos, tanto del sector sindical como del sector empresarial», adelantó Segovia.
Asimismo, el Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS), presentará un informe técnico detallado sobre la política salarial vigente en el país para sumar previsibilidad al debate. El viceministro enfatizó la importancia de alcanzar una postura de consenso o al menos por mayoría antes de la fecha límite para cumplir estrictamente con los tiempos legales que exigen que el decreto presidencial salga antes del 30 de junio.
A pesar de la voluntad de diálogo, las posturas de los sectores involucrados se mantienen firmes y distantes:
El sector obrero exige una recomposición histórica y solicita un aumento del 20 % sobre la remuneración actual.
El sector empresarial: Defiende la postura de mantener la regla actual, aplicando estrictamente la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulado que mide el Banco Central del Paraguay (BCP).
