abdb4a3197dd_Banner_portada

El complejo cárnico amplía su oferta más allá de la carne vacuna

La industria cárnica continúa ampliando su oferta exportadora con el crecimiento de los sectores porcino y aviar, que en los últimos años han ganado protagonismo como complemento de la tradicional producción bovina.

El avance de ambas cadenas responde al incremento de la producción, la apertura de nuevos mercados y las inversiones destinadas a mejorar la competitividad.

El sector porcino registró una expansión sostenida, pasando de una participación marginal en el comercio internacional a exportar más de 21.000 toneladas de carne en el 2025. La tendencia se mantiene este año; al cierre del primer trimestre del 2026, Paraguay envió al exterior más de 4.000 toneladas por un valor cercano a US$ 12.6 millones, consolidando al rubro como una fuente creciente de ingresos por exportaciones.

No obstante, el acceso a nuevos mercados continúa condicionado por desafíos sanitarios. La gerente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay (ACCP), Delia Núñez, señaló que el país negoció un cupo de 2.500 toneladas de carne porcina en el marco del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.

Sin embargo, explicó que para aprovechar plenamente esa oportunidad será necesario obtener la habilitación vinculada al estatus de país libre de fiebre aftosa sin vacunación requisito exigido por varios destinos.

En paralelo, la industria aviar dio un paso relevante con el envío de la primera carga de carne de pollo paraguaya a Taiwán, operación realizada por la empresa Granja Avícola La Blanca, marca Pechugón. La apertura de ese mercado representa una nueva alternativa para el sector, que también busca expandir su presencia en otros países de Asia.

El crecimiento de ambas industrias también se refleja en el mercado interno. En el caso de la carne porcina, el consumo nacional supera actualmente los 11 kilogramos por habitante al año, una cifra superior a la registrada hace una década. El incremento de la demanda ha sido acompañado por inversiones en genética, sanidad, infraestructura y capacidad industrial.

La consolidación de nuevos destinos de exportación aparece como uno de los principales retos para las cadenas porcina y aviar. Mientras Taiwán se mantiene como un comprador relevante de carne porcina y ahora incorpora productos avícolas paraguayos, el sector continúa explorando oportunidades comerciales que permitan diversificar mercados y reducir la dependencia de un número limitado de destinos.

El desempeño de estas industrias refleja una mayor diversificación del complejo cárnico nacional, que busca ampliar su participación en el comercio internacional con productos distintos a la carne bovina y generar nuevas fuentes de ingreso para el sector agroindustrial paraguayo.

Comentarios