Con más de 65.000 toneladas cosechadas en 2023, Paraguay se consolida como uno de los principales productores de sandía de la región. El cultivo supera las 4.000 hectáreas y las proyecciones del sector apuntan a alcanzar las 80.000 toneladas en los próximos años, impulsado por mejoras en productividad y asistencia técnica.
De acuerdo con datos difundidos por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el país registró una producción superior a las 65.000 toneladas en 2023, volumen que generó ingresos estimados en US$ 12 millones entre el mercado interno y las exportaciones.
El cultivo ocupa actualmente más de 4.000 hectáreas y se concentra principalmente en los departamentos de Concepción, San Pedro, Caaguazú, Cordillera, Paraguarí e Itapúa. Entre los principales polos productivos figuran Horqueta y Guayaibí, donde las condiciones de suelo y cliMa favorecen el desarrollo del rubro.
Las perspectivas del sector son favorables
El objetivo es incrementar la producción por encima de las 80.000 toneladas mediante mejoras en la productividad, incorporación de tecnología y fortalecimiento del acompañamiento a los productores.
En ese marco, el MAG desarrolla programas de asistencia técnica orientados al manejo de los cultivos, la preparación del suelo, el control de plagas y la transferencia de conocimientos para optimizar el rendimiento y la calidad de la fruta. La institución también trabaja en la articulación comercial para facilitar el acceso a nuevos mercados.
Según la cartera agropecuaria, estas acciones buscan fortalecer especialmente a los pequeños y medianos productores, promoviendo una mayor competitividad tanto en el mercado local como en el exterior.
Más del 70% de la producción nacional de sandía se destina al consumo interno, abasteciendo tanto al mercado como a distintos programas sociales y de alimentación. El resto se orienta a la exportación, lo que convierte al cultivo en una fuente de ingresos para numerosas familias dedicadas a la agricultura.
Además de su importancia económica, la sandía representa un cultivo generador de empleo en varias regiones del país. Las autoridades consideran que la mejora de la infraestructura logística, la capacitación permanente y la adopción de prácticas agrícolas sostenibles serán claves para sostener el crecimiento del sector y ampliar su presencia en los mercados internacionales.
