El sector forestal cuenta por primera vez con una Política Forestal Nacional (PFN), un instrumento de planificación de largo plazo busca dotar de mayor previsibilidad al desarrollo de la actividad, promover nuevas inversiones, fortalecer la industrialización y aumentar la competitividad de los productos forestales en los mercados internacionales.
El documento, aprobado mediante la resolución Infona N° 642/2026, establece siete ejes estratégicos que abarcan la gobernanza forestal, el fortalecimiento institucional, el desarrollo de cadenas de valor, el apoyo a las mipymes, la innovación tecnológica, el manejo sostenible de los bosques nativos y la gestión integral del fuego.
La política fue elaborada durante dos años mediante un proceso participativo que involucró al sector privado, instituciones públicas, academia, organizaciones sociales y comunidades indígenas.
La iniciativa surge en un contexto de expansión de la actividad forestal. Según datos del Instituto Forestal Nacional (Infona), la superficie de plantaciones comerciales creció más de 60% en aproximadamente dos años.
En paralelo, las exportaciones del sector alcanzaron un récord de US$ 100 millones en el año 2025 y, al cierre del primer semestre del 2026, ya sumaban alrededor de US$ 50 millones, con perspectivas de superar la marca del año pasado. Estados Unidos, Reino Unido, Chile, Brasil y Bolivia figuran entre los principales destinos de los productos forestales paraguayos.
Uno de los principales desafíos planteados por la política es avanzar hacia una mayor industrialización para incrementar el valor agregado de la producción nacional. El objetivo es fortalecer las cadenas productivas, generar empleo formal, impulsar el desarrollo de las economías regionales y ampliar el acceso a mercados con mayores exigencias y mejores precios, especialmente en un escenario internacional donde la trazabilidad y la sostenibilidad adquieren creciente relevancia.
Nuestro país busca aprovechar sus ventajas competitivas para la producción forestal. El eucalipto representa cerca del 95% de las plantaciones comerciales y, gracias a las condiciones de suelo y clima, registra ciclos productivos más cortos que en otros países de la región, lo que mejora la rentabilidad y el atractivo para nuevas inversiones industriales.
La PFN incorpora además herramientas de sostenibilidad como el monitoreo satelital de bosques, sistemas de alerta temprana contra la deforestación e incentivos para la conservación y restauración de bosques nativos. Con ello, el país busca combinar crecimiento económico, desarrollo de la industria forestal y gestión sostenible de los recursos naturales bajo una planificación de largo plazo.
