El sector agropecuario volvió a posicionarse como uno de los principales pilares de la economía nacional durante la inauguración oficial de la LXXX Exposición Nacional de Ganadería y la XLIII Exposición Internacional de Ganadería – Expo Paraguay 2026.
En el acto se puso de relieve el papel del campo en la generación de empleo, la atracción de inversiones y la apertura de nuevos mercados para los productos paraguayos, ratificando su relevancia dentro de la estructura productiva del país.
La producción agropecuaria continúa siendo uno de los sectores con mayor incidencia en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), impulsando además las exportaciones de carne, granos y otras cadenas de valor que fortalecen el ingreso de divisas.
En ese contexto, también se destacaron las perspectivas favorables para la economía, respaldadas por las proyecciones del Banco Mundial, que prevé un crecimiento superior al 4% anual hasta el 2028.
Durante la ceremonia también se hizo referencia al fortalecimiento del posicionamiento internacional del país, tanto por la expansión de la inversión extranjera directa como por la ratificación del grado de inversión por parte de Moody’s, factores que contribuyen a mejorar el clima de negocios y consolidan la confianza de los inversionistas en la economía paraguaya.
Otro de los aspectos destacados fue la creciente apertura de mercados para las proteínas de origen animal.
La carne bovina, porcina y avícola continúa ampliando su presencia en destinos de Asia, Medio Oriente y América, acompañada por avances de trazabilidad, control sanitario y certificaciones que fortalecen la competitividad de la producción nacional y responden a las exigencias de los mercados internacionales.
El fortalecimiento del sector también estuvo vinculado a la mejora de indicadores estructurales que respaldan la competitividad del agro.
Entre ellos se mencionaron la consolidación del estatus sanitario, el fortalecimiento de los sistemas de trazabilidad animal y la ampliación de la infraestructura de certificación, aspectos que han permitido acceder a mercados de mayor valor agregado y diversificar las exportaciones de proteínas hacia economías con alta demanda de alimentos.
En el plano macroeconómico, el desempeño del agro continúa siendo un factor determinante para sostener el crecimiento del PIB, la generación de divisas y la atracción de inversión extranjera.
Las proyecciones del Banco Mundial, que estiman una expansión de la economía paraguaya superior al 4% anual hasta 2028, reflejan el peso que mantienen las cadenas agroindustriales, la ganadería y la producción agrícola dentro de la estructura económica nacional, en un escenario marcado por una mayor demanda global de alimentos y una creciente necesidad de proveedores confiables.
Asimismo, se resaltó la importancia del acceso al financiamiento, la asistencia técnica y el desarrollo rural para sostener la productividad del sector, así como el fortalecimiento de instrumentos que permitan mejorar la competitividad de pequeños, medianos y grandes productores.
La articulación entre inversión, innovación tecnológica y desarrollo logístico aparece como uno de los principales desafíos para mantener el ritmo de crecimiento del sector.
Otro de los puntos considerados estratégicos es la continuidad del trabajo conjunto entre los distintos actores de la cadena productiva para abordar temas como la política de vacunación contra la fiebre aftosa, la apertura de nuevos mercados y el fortalecimiento de los estándares sanitarios.
Estos factores son considerados claves para preservar la competitividad internacional de la carne paraguaya y sostener el crecimiento de una actividad que representa uno de los principales generadores de empleo, inversión y exportaciones del país.
Con una participación determinante en las exportaciones, el empleo y la generación de inversiones, el campo continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía paraguaya. Su capacidad para generar divisas, atraer capitales y abastecer mercados internacionales mantiene al sector agropecuario como un actor central para las perspectivas de crecimiento y desarrollo económico del país.
