La Mesa Energética del Consejo Asesor Empresarial reunió a autoridades nacionales, representantes del sector privado, organismos internacionales y especialistas de Brasil y Uruguay para analizar los desafíos que enfrenta Paraguay en la construcción de una política regulatoria energética suficiente, confiable, competitiva, diversificada y transparente, capaz de sostener el crecimiento industrial y atraer nuevas inversiones.
El encuentro, organizado por la Unión Industrial Paraguaya con el acompañamiento del Ministerio de Industria y Comercio y CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, el Consejo Asesor Empresarial del MIC y el CEAL, representado por el Sr. Rubén Jacks, permitió conocer experiencias internacionales sobre regulación, planificación e inversión en el sector eléctrico, además de abordar la realidad energética paraguaya y los desafíos que plantea el crecimiento de la demanda.
Durante la apertura, el presidente de la UIP, Enrique Duarte, señaló que Paraguay aún cuenta con una importante ventaja energética, pero advirtió que esa condición solo podrá traducirse en desarrollo si va acompañada de planificación de largo plazo, infraestructura, reglas claras e instituciones sólidas.
En ese contexto, planteó la necesidad de avanzar en la modernización del sector eléctrico, fortalecer la planificación energética y promover un organismo regulador independiente que genere previsibilidad para las inversiones, sin debilitar el rol estratégico de la ANDE.
Por su parte, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, explicó que la iniciativa nació a partir del propio Consejo Asesor Empresarial, donde el sector privado identificó a la energía como el principal tema para la agenda industrial del país. Destacó que Paraguay está transitando un cambio histórico: de contar con un amplio excedente energético a enfrentar un escenario en el que la demanda de nuevos proyectos comienza a acercarse a la capacidad disponible, lo que obliga a planificar con anticipación.
En representación de CAF, Jorge Srur destacó que la energía constituye una de las mayores fortalezas del Paraguay y afirmó que el desafío consiste en construir consensos políticos y técnicos que permitan convertir esa ventaja en una plataforma para el desarrollo sostenible. Asimismo, reafirmó el compromiso de la institución de seguir acompañando el fortalecimiento de la infraestructura energética del país.
El primer panel presentó la experiencia brasileña de modernización del sector eléctrico. Los especialistas Rafael Kelman y Paula Valenzuela expusieron cómo Brasil logró diversificar su matriz energética mediante un marco regulatorio estable, la creación de instituciones con funciones claramente diferenciadas, la incorporación de inversión privada y mecanismos competitivos como las subastas para generación, transmisión y distribución.
Entre los principales aprendizajes destacaron la importancia de separar las funciones de regulación, planificación y operación, así como mantener una planificación permanente que permita anticiparse al crecimiento de la demanda.
Posteriormente, el exgerente general de UTE de Uruguay, Carlos Pombo, compartió la experiencia uruguaya de transformación del mercado eléctrico. Explicó cómo ese país impulsó reformas institucionales, mejoró la eficiencia de su empresa pública y creó las condiciones necesarias para atraer inversión privada en energías renovables mediante contratos de largo plazo, consolidando un sistema competitivo y con mayor seguridad energética.
Durante la presentación de la ANDE, su presidente Félix Sosa sostuvo que Paraguay aún dispone de capacidad suficiente de generación, pero enfatizó la necesidad de continuar fortaleciendo la infraestructura de transmisión y distribución, así como de acompañar la reciente apertura del mercado eléctrico con mecanismos regulatorios adecuados.
También presentó estudios técnicos sobre la evolución de la demanda, la incidencia temporal de la criptominería, el estudio sobre la tarifa técnica y la necesidad de garantizar tarifas que permitan sostener las inversiones futuras y la incorporación gradual de nueva generación privada.
Como cierre de la jornada, los participantes coincidieron en que el principal desafío consiste en construir una visión compartida del futuro energético del Paraguay, basada en el diálogo entre el Estado, el sector privado y la comunidad técnica.
Entre las conclusiones surgidas del encuentro se destacó la necesidad la creación en el menor tiempo de una mesa reguladora para fortalecer la transparencia, consolidar una planificación de largo plazo, garantizar la sostenibilidad financiera del sistema eléctrico y generar las condiciones que permitan aprovechar la energía como motor de la industrialización, la competitividad y el desarrollo económico del país.
