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Aumento significativo de personas que usan tarjetas de crédito

El mercado de tarjetas de crédito registró una de sus mayores expansiones de los últimos años. Entre mayo del 2024 y mayo del 2026, la cantidad de personas físicas con al menos una tarjeta de crédito pasó de 688.067 a 1.569.790, lo que representa un incremento del 128,1%.

En términos absolutos, 881.723 nuevos usuarios ingresaron al sistema financiero durante ese período, según datos del Banco Central del Paraguay (BCP).

El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las líneas de crédito inferiores a G. 3 millones, segmento donde la cantidad de usuarios aumentó 193% en dos años. Este comportamiento sugiere una mayor penetración de los productos financieros entre personas que anteriormente no tenían acceso al crédito formal, consolidando un proceso de inclusión financiera más que un aumento del endeudamiento individual.

Los datos del BCP muestran que el incremento en el número de usuarios vino acompañado de una reducción en el saldo promedio por persona. Entre mayo del 2024 y mayo del 2026, este indicador disminuyó 28,5%, mientras que en el segmento de líneas inferiores a G. 3 millones la reducción fue del 23%.

Esto refleja que el crédito comenzó a distribuirse entre una base de clientes mucho más amplia, en lugar de concentrarse en un menor número de usuarios.

Al mismo tiempo, el saldo total de las tarjetas de crédito continuó creciendo. En mayo del 2026 alcanzó aproximadamente G. 7 billones, equivalente a menos del 4% del crédito total del sistema financiero. De ese monto, G. 6,8 billones corresponden a personas físicas, cifra que representa un aumento del 63,1% respecto a mayo del 2024.

El mayor dinamismo volvió a observarse en las líneas de menor monto. El saldo correspondiente a tarjetas con límites inferiores a G. 3 millones prácticamente se duplicó, pasando de G. 935.000 millones a G. 1,84 billones, un crecimiento cercano al 97% en dos años.

En los segmentos de entre G. 5 millones y G. 10 millones y superiores a G. 10 millones, el crecimiento fue más moderado.

Otro dato relevante es que el aumento del uso de las tarjetas no estuvo acompañado por un deterioro en la calidad de la cartera. El BCP señala que los niveles de morosidad permanecen dentro de los promedios observados en los últimos años, incluso en el segmento de menor línea de crédito, donde el indicador se ubicó por debajo del promedio registrado en 2024.

Para la autoridad monetaria, la evidencia apunta a que el incremento de los saldos responde principalmente a la incorporación de nuevos usuarios al sistema financiero, favorecida por la expansión de los medios de pago electrónicos y por los incentivos comerciales ofrecidos por las entidades financieras, como descuentos, reintegros y promociones.

Desde una perspectiva económica, las cifras muestran una transformación en el mercado del crédito de consumo. El fuerte crecimiento de usuarios, especialmente en los segmentos de menor capacidad de endeudamiento, refleja una mayor profundización financiera y un acceso más amplio a instrumentos de pago formales.

El desafío para el sistema financiero será sostener este proceso preservando la calidad de la cartera y promoviendo un uso responsable del crédito, en un contexto donde las tarjetas representan todavía una porción relativamente reducida del financiamiento total de la economía.

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