El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, generó reacciones tras recordar la participación de Paraguay en la Guerra de la Triple Alianza al justificar un mayor gasto militar para su país. Durante un discurso, Lula afirmó: “Un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil. Invadió Corumbá y, al mismo tiempo, invadió Uruguay y Argentina”.
Las declaraciones fueron realizadas en el contexto de una defensa del fortalecimiento de la inversión en las Fuerzas Armadas brasileñas.
Durante su discurso en el marco de fortalecimiento de la armada brasileña, el mandatario brasileño se sostuvo en un ejemplo que tuvo revuelo tanto en internet como en el gobierno paraguayo. Lula, en su exposición, mencionó la importancia de incrementar el gasto en defensa militar y de tener unas fuerzas armadas “bien preparadas”, recordando el genocidio de la Guerra de la Triple Alianza, en donde fueron exterminados cerca de 300.000 personas, entre civiles y militares.
«A nosotros nos gusta la paz, pero no podemos olvidar que un buen día Paraguay decidió invadir Brasil. Invadió Corumbá y, al mismo tiempo, invadió Uruguay y Argentina. Y esa guerra, que parecía que no iba a ser gran cosa, duró cinco años», declaró Lula durante su ponencia. Los análisis y revuelos no tardaron en aparecer, ya que el acto se llevó a cabo en el marco de una posible incursión estadounidense en territorio brasileño.
Respuesta de las autoridades
Como réplica de las desafortunadas declaraciones de Da Silva, el diputado de la Nación Raúl Latorre se expresó a través de sus redes sociales en repudio a los dichos del susodicho.
“Estás hablando con demasiada ligereza de la mayor tragedia de nuestra historia, el mayor genocidio de nuestro continente. La Guerra de la Triple Alianza (que tuvo sus inicios con la intervención militar del Brasil en Uruguay), dejó al Paraguay devastado y marcó para siempre a nuestro pueblo”, opinó el diputado.
Además, dijo: “nosotros conocemos el verdadero valor de la paz, porque la pagamos con nuestra sangre”.
Así también, el presidente del congreso de la Nación Basilio “Bachi” Núñez, se manifestó en su cuenta de X a través de un comunicado, también en rechazo al discurso de Lula.
“Los paraguayos conocemos profundamente lo que significó aquella guerra y el enorme costo humano, político y social que representó para nuestro país. Por ello, cuando este episodio es evocado por la máxima autoridad de un Estado hermano, esperamos que se lo haga con el respeto y la sensibilidad que merece una tragedia que marcó para siempre la historia del Paraguay”, dijo Bachi en el comunicado.
Prosiguió diciendo: “Defender la soberanía nacional no significa únicamente proteger nuestro territorio y nuestras instituciones. Significa también custodiar la memoria de quienes, con enormes sacrificios, hicieron posible la continuidad de la República en uno de los momentos más difíciles de nuestra historia. Preservar esa memoria es preservar una parte esencial de nuestra identidad como Nación”.
Núñez aseveró que “esta posición no está dirigida contra ningún pueblo hermano ni pretende reabrir heridas del pasado. Por el contrario, las relaciones entre el Paraguay y el Brasil deben continuar fortaleciéndose sobre la base del respeto mutuo, el diálogo franco y el reconocimiento responsable de la historia que compartimos”.
Recordemos que, en la Guerra de la Triple Alianza, Paraguay enfrentó una contienda contra tres países, los cuales fueron Argentina, Brasil y Uruguay, en donde nuestro país estuvo al borde del exterminio, alcanzando cifras avasallantes, siendo esta guerra el conflicto más largo y sangriento de Latinoamérica, ya que, entre las 300.000 bajas, aproximadamente 120.000 fueron militares, y el restante de víctimas, civiles.
Tanto Argentina como Uruguay devolvieron los trofeos de guerra de la contienda, mientras que Brasil sigue sin devolverlos pese a las solicitudes formales de sectores políticos y reconocidos historiadores.
El mandatario brasileño sostuvo que «debió de consumir el equivalente a cinco presupuestos del país de aquella época, porque cuando hay un conflicto nadie se pone a preguntar si hay dinero o no», enfatizando en la necesidad de reforzar e invertir armamentísticamente. Lula Da Silva, de 80 años, va por otro período presidencial, buscando el cuarto mandato en las elecciones de octubre.
