Itaipú suministró 16.876 GWh de energía eléctrica a la Ande entre enero y julio del 2026, en un contexto de creciente demanda energética y de mayor interés por la capacidad del sistema paraguayo para aprovechar su disponibilidad de generación.
El volumen corresponde a la energía entregada desde la margen derecha de la hidroeléctrica para atender el consumo del sistema eléctrico nacional.
Durante julio, Itaipú registró una generación total de 6.390 GWh. De ese volumen, 2.663 GWh correspondieron al sistema de 50 Hz, de los cuales 2.273 GWh fueron suministrados a la Ande. La diferencia entre generación y suministro responde a la propia configuración de la operación binacional y a la distribución de la energía generada.
En el acumulado del año, la central alcanzó una producción de 44.349 GWh, un volumen significativo dentro del sistema eléctrico regional. Según el reporte de la dirección técnica de la margen derecha, esta cantidad equivale, en términos comparativos, a alrededor de un año y medio de la demanda eléctrica paraguaya.
Uno de los indicadores destacados en julio fue la disponibilidad de las unidades generadoras, que llegó al 96,41%, superando en 2,41 puntos porcentuales la meta empresarial establecida. El dato resulta relevante porque una mayor disponibilidad permite reducir interrupciones potenciales y mantener capacidad de generación ante variaciones de la demanda.
Sin embargo, el desafío para Paraguay no pasa únicamente por la cantidad de energía generada en Itaipú, sino por la capacidad de la Ande para transportar, distribuir y aprovechar ese recurso, particularmente frente al crecimiento sostenido del consumo eléctrico. La expansión de la demanda industrial y la incorporación de nuevos proyectos intensivos en energía elevan la necesidad de inversiones en transmisión y distribución.
Itaipú acumula desde el inicio de sus operaciones una producción superior a 3.169.028 GWh, consolidándose como una de las principales fuentes de generación hidroeléctrica de la región.
Para Paraguay, el punto central sigue siendo convertir esa disponibilidad energética en una ventaja económica efectiva, algo que depende tanto de la generación como de la infraestructura necesaria para llevar la electricidad hasta los usuarios y nuevos proyectos productivos.
