Las altas temperaturas y el exceso de humedad encendieron las alertas entre los productores de trigo ante el riesgo de una mayor incidencia de enfermedades y plagas. Aunque el cultivo mantiene hasta el momento una evolución favorable, la persistencia de estas condiciones climáticas podría afectar su desarrollo y producción, según el último boletín de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Rubén Sanabria, representante de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) en Hernandarias, explicó que actualmente se intensifica el monitoreo para proteger el cultivo en una fase clave de su desarrollo.
“Los agricultores tratan de cuidar el cultivo porque con esta variación de temperatura, casi con 30 grados, y mucha humedad, hace que haya proliferación de enfermedades y algunas plagas, especialmente de chinches. Estamos pasando la fase vegetativa y entramos a la fase productiva, empieza la floración”, señaló.
El dirigente indicó que, por ahora, las condiciones climáticas aún no afectan el potencial productivo del cereal, aunque advirtió que el panorama podría cambiar si continúan las lluvias y las temperaturas elevadas. “Hasta ahora el clima no está perjudicando el rendimiento, pero si siguen las lluvias y el calor, podríamos tener mayores problemas”, manifestó.
Sanabria también comentó que la superficie sembrada con trigo en la zona se redujo en comparación con campañas anteriores. Según explicó, esta situación responde tanto a la inestabilidad del mercado como a los riesgos climáticos, factores que influyeron en la decisión de muchos productores al momento de planificar la siembra.
La preocupación también se replica en Alto Paraná. Aurio Frighetto, representante de la CAP en ese departamento, señaló que las condiciones meteorológicas están favoreciendo la aparición de enfermedades. “El trigo está con muchos problemas de enfermedades por el clima. No estamos teniendo frío, hay exceso de lluvia y días muy cálidos; eso no es bueno para el trigo”, afirmó.
Los productores coinciden en que las próximas semanas serán determinantes para el desarrollo del cultivo. Si las condiciones climáticas se estabilizan, el trigo aún tiene posibilidades de alcanzar buenos rendimientos. Sin embargo, la persistencia del calor y la humedad obligará a intensificar los controles sanitarios para minimizar el impacto de enfermedades y plagas sobre la producción nacional.
