La distribución de las cuotas de exportación que la Unión Europea habilitaría para el Mercosur volvió a generar diferencias entre los países del bloque. En una reunión de cancilleres realizada en Montevideo, Paraguay insistió en que el reparto debe realizarse de manera equitativa, con una participación del 25% para cada Estado miembro.
La postura paraguaya no coincide con la de Brasil, Argentina y Uruguay, que, según explicó el canciller uruguayo Mario Lubetkin, mantienen posiciones más cercanas entre sí. La diferencia deja abierto un punto de negociación que deberá ser resuelto antes de avanzar con una definición política sobre la distribución de los contingentes.
Tras el encuentro informal, los cancilleres acordaron que los equipos técnicos continúen trabajando sobre los distintos criterios planteados. La discusión adquiere relevancia porque el acceso preferencial al mercado europeo puede representar nuevas oportunidades para las exportaciones del bloque, aunque la distribución de los cupos determinará cuánto podrá aprovechar cada país.
Para Paraguay, el criterio de reparto es particularmente sensible debido al menor peso relativo de su economía frente a los otros tres socios del Mercosur. Una distribución basada únicamente en el volumen exportador o en el tamaño de cada mercado podría generar resultados diferentes a un esquema uniforme, de ahí la insistencia paraguaya en el 25% para cada miembro.
La discusión se produce en paralelo a otros asuntos que marcan la agenda del bloque, entre ellos la continuidad del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), mecanismo creado para atender las asimetrías entre los países y financiar proyectos de infraestructura y desarrollo.
Los cancilleres también analizaron la agenda externa del Mercosur, incluyendo los acuerdos con la Unión Europea, la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y Singapur, además de otras negociaciones comerciales actualmente en curso. En ese escenario, el reparto de las cuotas aparece como uno de los puntos que todavía requiere consenso entre los socios.
La próxima instancia política estará vinculada a la Cumbre del Mercosur, prevista para el 03 y 04 de diciembre en Uruguay. Hasta entonces, los equipos técnicos tendrán la tarea de acercar posiciones sobre un reparto que, más allá de los porcentajes, definirá cómo se distribuyen entre los cuatro países las oportunidades de acceso al mercado europeo.
