El sistema financiero paraguayo mantiene una fuerte expansión en sus principales variables. A julio del 2026, los depósitos del sector privado en bancos y empresas financieras crecieron 19,44% interanual, mientras que el saldo de los créditos concedidos al sector privado aumentó 15,58%, según el Informe de Indicadores Financieros del Banco Central del Paraguay (BCP). La diferencia muestra que la captación de recursos avanzó a un ritmo superior al financiamiento otorgado.
En el caso de los depósitos, el crecimiento estuvo impulsado tanto por los recursos en moneda nacional como extranjera. Los depósitos en guaraníes aumentaron 18,44%, mientras que los denominados en moneda extranjera registraron una expansión de 21,08%. En conjunto, el comportamiento refleja un mayor volumen de recursos privados depositados en el sistema financiero.
Por el lado del crédito, la expansión también fue de doble dígito, aunque a un ritmo menor. Los préstamos en moneda nacional crecieron 12,42% interanual, mientras que los créditos en moneda extranjera avanzaron 22,36%. Así, el crecimiento total alcanzó el 15,58% al cierre de julio.
El comportamiento de las tasas también acompaña este escenario. En moneda nacional, la tasa activa promedio se ubicó en 15,61%, con una reducción de 0,52 puntos porcentuales frente a julio de 2025. La tasa pasiva, correspondiente a la remuneración promedio de los depósitos, se situó en 6,27%, también por debajo del nivel registrado un año atrás.
Entre los distintos segmentos de crédito, el costo del financiamiento mostró movimientos dispares. La tasa para préstamos comerciales bajó hasta 12,53%, mientras que la de vivienda se ubicó en 9,60%. En contraste, la tasa promedio de las tarjetas de crédito alcanzó 19,07%, por encima del 16,45% registrado en julio de 2025.
El sistema mantiene, además, indicadores de solvencia y liquidez relativamente elevados. En julio, la liquidez de bancos y financieras se ubicó en 31,11%, la solvencia en 17,07%, la morosidad en 2,72% y la rentabilidad en 18,91%. La morosidad incluso mostró una reducción tanto mensual como interanual.
El escenario deja así una fotografía clara del mercado financiero: los depósitos están creciendo más rápido que los créditos, mientras ambos segmentos mantienen tasas de expansión de dos dígitos. El comportamiento de los próximos meses permitirá observar si esta mayor disponibilidad de recursos termina traduciéndose en una aceleración adicional del financiamiento a hogares y empresas.
