La inteligencia artificial puede agilizar procesos, automatizar tareas y entregar respuestas en cuestión de segundos, pero no necesariamente puede determinar si esas respuestas son las adecuadas para una organización o sus clientes.
Esa fue una de las principales reflexiones planteadas por Pablo Velázquez, director general de Talentum, durante el foro “Humanamente Líderes: La IA acelera, el liderazgo transforma”, desarrollado en el marco del Customer Experience & Innovation Congress.
En la foto: Pablo Andrés Velasquez Servia, director general de Talentum
En entrevista con PLUS, Velázquez advirtió sobre uno de los riesgos que observa entre los líderes frente al avance de la IA: dejar de consultar a sus propios equipos. “Es el equipo el que te puede ayudar a entender si realmente son las respuestas correctas, si realmente están resolviendo la necesidad real de nuestros clientes”, sostuvo.
Para el ejecutivo, la incorporación de inteligencia artificial no debería plantearse como un reemplazo de la cultura organizacional, sino como una herramienta capaz de complementarla y acelerarla. “Nunca la IA va a reemplazar a nuestra cultura, la va a complementar, la va a acelerar”, afirmó, aunque remarcó que el resultado dependerá de cómo ambas convivan dentro de las empresas.
Velázquez también puso el foco en un comportamiento que puede pasar inadvertido: la creciente dependencia de algunos líderes de las herramientas de IA. Según explicó, convertir a la tecnología en un “confidente” o pasar cada vez más tiempo frente a la computadora puede terminar generando el efecto contrario al que se busca. “Al estar más tiempo en tu compu, te aleja más de la gente”, señaló.
Ante este escenario, consideró que las organizaciones no deberían descuidar los espacios de conversación con sus colaboradores. Propuso mantener reuniones frecuentes y estructuradas, con encuentros diarios, semanales y mensuales, en los que cada conversación tenga un objetivo definido. A su criterio, estos espacios permiten mantener el vínculo entre los líderes y sus equipos en medio de una transformación tecnológica acelerada.
La conclusión de Velázquez apunta a que la tecnología puede ser una aliada para tomar decisiones con mayor velocidad, pero no necesariamente para determinar cuáles son las decisiones correctas. “Si bien la IA nos ayuda a conseguir respuestas, es la cultura la que realmente enfoca las decisiones correctas que tu organización tiene que seguir para cumplir las necesidades de tus clientes”, resumió.
