El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) adjudicó G. 230.527 millones en Bonos del Tesoro Público durante su cuarta colocación del año en el mercado local. La operación recibió ofertas por G. 906.000 millones, casi cuatro veces el monto finalmente adjudicado, mientras que las tasas obtenidas fueron inferiores a las registradas en la subasta de julio.
La operación se realizó este miércoles a través de la Bolsa de Valores de Asunción (BVA) y forma parte del programa de financiamiento previsto para el ejercicio fiscal 2026. En concreto, el Tesoro reabrió dos series de bonos con vencimientos en 2030 y 2035. El rendimiento de adjudicación para el título con vencimiento en 2030 fue de 8,26%, mientras que el correspondiente a 2035 alcanzó 8,70%.
En comparación con la colocación realizada en julio, el rendimiento del bono a 2030 se redujo en 24 puntos básicos, mientras que el título con vencimiento en 2035 registró una disminución de 30 puntos básicos.
Demanda alcanzó G. 906.000 millones
Uno de los principales datos de la operación fue la diferencia entre el monto ofertado y el efectivamente adjudicado. Los inversionistas presentaron propuestas por G. 906.000 millones, frente a los G. 230.527 millones colocados por el MEF.
Esto implica una demanda equivalente a aproximadamente 3,9 veces el monto adjudicado. La operación se desarrolló exclusivamente en moneda local, en línea con el programa de financiamiento del Tesoro para este ejercicio.
La diferencia entre las ofertas recibidas y el monto adjudicado también muestra que el Ministerio no tomó la totalidad de las propuestas presentadas durante la subasta.
Tasas bajan frente a julio
La reducción de los rendimientos se produjo tanto para el bono con vencimiento en 2030 como para el título con vencimiento en 2035. La evolución de las tasas constituye uno de los principales indicadores de la operación, considerando que determina el costo financiero que tendrá el Estado sobre los recursos captados mediante estos instrumentos.
Los recursos obtenidos serán destinados al financiamiento del Presupuesto General de la Nación 2026, de acuerdo con la programación financiera del Tesoro y las autorizaciones establecidas en la normativa vigente.
La nueva colocación se da en un escenario en el que el Estado continúa recurriendo al mercado local para cubrir sus necesidades de financiamiento y administrar sus obligaciones en guaraníes.
