Las exportaciones de productos y subproductos de origen animal alcanzaron US$ 1.898,2 millones entre enero y agosto, pero el resultado está acompañado por una caída de 19,07% en el volumen enviado al exterior. El principal golpe proviene de la carne bovina, cuyos embarques disminuyeron 24,16% en toneladas. El crecimiento de los segmentos porcino y aviar permitió amortiguar parcialmente el retroceso.
El sector pecuario cerró los primeros ocho meses del año con US$ 1.898,2 millones en exportaciones, aunque se enviaron muchas menos toneladas al exterior. De acuerdo con los registros del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), el volumen total exportado se redujo 19,07% frente al mismo periodo del año 2025.
La principal explicación se encuentra en la carne bovina, que continúa siendo, por amplio margen, el mayor componente de las exportaciones pecuarias. Entre enero y agosto se enviaron 209,9 millones de kilogramos, frente a los 276,7 millones registrados en igual periodo del año anterior.
La disminución también alcanzó al valor, aunque en una proporción menor. Los ingresos por carne bovina llegaron a US$ 1.476,8 millones, un retroceso de 7,95% interanual.
Es decir, el negocio bovino exportó 66,8 millones de kilogramos menos, mientras que la reducción en dólares fue considerablemente menor. La diferencia responde a una mayor valorización promedio de los envíos, pero no modifica el dato central: el volumen colocado en los mercados internacionales se contrajo de manera importante.
El bovino sigue concentrando el negocio
A pesar de la caída, la carne bovina continúa explicando la mayor parte de las exportaciones pecuarias paraguayas. Chile se mantuvo como el principal comprador, con adquisiciones por US$ 443,9 millones, equivalentes a unas 62.700 toneladas. Le siguieron Israel, con US$ 276,7 millones y 33.300 toneladas y Estados Unidos con US$ 263,9 millones y 42.700 toneladas.
Taiwán, con US$ 189,4 millones, y Brasil, con US$ 69,3 millones, completaron los principales destinos. El comportamiento muestra que, pese a la menor cantidad de carne enviada, el valor generado por el rubro continúa siendo determinante para el comercio exterior pecuario.
Porcino y aviar compensan una parte
Frente a la caída bovina, otros segmentos presentaron incrementos, aunque sus volúmenes y valores todavía están lejos de modificar el peso que tiene la carne vacuna dentro de la estructura exportadora. La carne porcina registró un aumento de 7,41% en volumen, con 14,47 millones de kilogramos enviados al exterior.
El valor exportado alcanzó US$ 39,5 millones, con Taiwán como principal mercado, con compras por US$ 33,9 millones.
El segmento aviar tuvo una variación más pronunciada. La exportación de carne aviar superó los 7,67 millones de kilogramos, más del doble de lo registrado en el periodo comparable, mientras que el valor FOB aumentó 92,72%, hasta US$ 11,7 millones. Los envíos de despojos aviares también crecieron, 20,78% en volumen y 32,26% en valor, hasta US$ 2,19 millones.
A estos movimientos se suma la incorporación de envíos de carne ovina, que no registraba operaciones en el periodo comparable del 2025. Sin embargo, estos aumentos deben observarse en proporción al tamaño del negocio bovino: el crecimiento de estos rubros contribuye a amortiguar la caída, pero no compensa por completo el menor volumen de carne vacuna exportada.
Otro segmento que mostró crecimiento fue el de los subproductos comestibles, cuyas exportaciones aumentaron 46,36% en volumen y 38,59% en valor, hasta alcanzar US$ 138,4 millones. Brasil fue el principal destino, con US$ 94,9 millones, seguido por Chile, con US$ 7,7 millones, y Estados Unidos, con US$ 7,4 millones.
En los subproductos no comestibles, Estados Unidos encabezó las compras con US$ 67,3 millones, seguido por Brasil, con US$ 25,3 millones, y Vietnam, con US$ 11,4 millones.
Estos segmentos aportan ingresos adicionales a la cadena pecuaria y muestran que el negocio de exportación no se limita a los cortes de carne. No obstante, tampoco alteran la fuerte dependencia que mantiene el sector respecto a la carne bovina.
Menos volumen, mayor peso del valor
La fotografía de los primeros ocho meses deja una lectura menos lineal que la que podría sugerir el monto total exportado.
Los US$ 1.898,2 millones generados por los productos y subproductos de origen animal muestran la magnitud económica de la actividad. Pero, al mismo tiempo, el descenso de 19,07% en el volumen total y de 24,16% en las toneladas bovinas evidencia una contracción importante en la cantidad de productos colocados en el exterior.
La diferencia entre volumen y valor resulta particularmente visible en la carne bovina: mientras las toneladas disminuyeron casi una cuarta parte, el valor cayó menos de 8%. Para el sector, el comportamiento de los próximos meses será clave determinar si el menor volumen constituye una situación puntual o si se consolidad una tendencia que obligue a ajustar producción, mercados y estrategias de comercialización.
Por ahora, los números muestran una realidad concreta: la carne bovina continúa sosteniendo el grueso del negocio pecuario paraguayo, pero lo hace con menos toneladas exportadas, mientras porcinos, avícolas, ovinos y subproductos aportan mayores envíos y ayudan a reducir el impacto de esa caída.
