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Inflación acumulada cerró en 1,9% hasta septiembre

La inflación mensual se ubicó en 0,1% en septiembre, luego de registrar una variación nula en agosto. El resultado llevó la inflación acumulada del año a 1,9%, mientras que la tasa interanual subió a 1,7%, desde el 1,5% de agosto. El dato muestra una moderación importante frente al año pasado, pero también deja focos de presión en alimentos, combustibles y servicios.

El comportamiento de los precios en septiembre volvió a poner en evidencia que una inflación general baja no implica que todos los componentes de la canasta estén evolucionando en la misma dirección. De acuerdo con el informe del Banco Central del Paraguay (BCP), los principales incrementos provinieron de alimentos, especialmente carne vacuna y hortalizas, además de combustibles y algunos servicios. En contrapartida, las bajas de bienes durables importados ayudaron a contener el resultado mensual.

La cifra de septiembre representa un cambio frente al mismo mes de 2025, cuando el IPC había registrado una variación de -0,1%. Sin embargo, en la comparación acumulada, el escenario es considerablemente más moderado: entre enero y septiembre de 2026 la inflación alcanzó 1,9%, frente al 3,3% registrado en igual periodo del año anterior. La inflación interanual también se mantiene muy por debajo del 4,3% observado en septiembre de 2025.

La carne y las hortalizas vuelven a presionar

Dentro de los alimentos, las mayores subas se concentraron en hortalizas y tubérculos frescos, carne vacuna, panificados y huevos. En el caso de la carne vacuna, agentes del sector consultados por el BCP señalaron una menor oferta relativa frente a la demanda interna como uno de los factores detrás de la suba.

El incremento alcanzó a varios cortes, entre ellos algunos tradicionalmente vinculados al asado, como costilla de primera y vacío. El dato resulta relevante porque los alimentos tienen un impacto directo sobre el presupuesto de los hogares y pueden presentar comportamientos diferentes al promedio general del IPC.

De hecho, la evolución de los componentes muestra contrastes. Mientras algunos alimentos y servicios aumentaron, otros productos registraron reducciones durante el mes, entre ellos harinas, pastas alimenticias, arroz, carne de cerdo y aves, leche líquida, quesos, aceites y frutas frescas.

Otro de los focos de presión estuvo en los combustibles. El BCP reportó aumentos principalmente en el gasoil, asociados, según agentes del sector, a los elevados precios internacionales del producto terminado. También se registraron en distintos servicios, como comidas, bebidas y postres consumidos fuera del hogar, comidas preparadas para llevar, telefonía móvil, atención médica y odontológica y servicios veterinarios, entre otros.

Este comportamiento explica en parte una de las diferencias importantes que deja el informe: los servicios y la renta acumulan una inflación mayor que la de los bienes. En septiembre, los bienes registraron una inflación interanual de apenas 0,4%, mientras que Servicios y Renta alcanzó 3,8%. En términos acumulados, los bienes aumentaron 1,5%, frente al 2,7% de Servicios y Renta.

Los bienes importados reciben el efecto del tipo de cambio

En el otro extremo, los bienes durables de origen importado contribuyeron a contener la inflación mensual. El BCP atribuyó las reducciones observadas en autovehículos y algunos electrodomésticos a la apreciación del guaraní frente al dólar.

Esta diferencia también aparece al observar los bienes nacionales e importados. Los bienes de consumo nacional acumularon una variación de 1,2% entre enero y septiembre, mientras que los bienes importados, sin frutas y verduras, acumularon 3,4%. En términos interanuales, los nacionales registraron 1,5% y los importados 1,3%.

Es decir, la evolución del tipo de cambio está teniendo efectos diferentes según el tipo de producto y su composición dentro de la canasta.

Más allá del dato general, los indicadores de inflación subyacente muestran una presión relativamente acotada durante septiembre. La inflación subyacente fue 0,0% mensual, al igual que la subyacente X1, que excluye además de frutas y verduras los servicios tarifados y combustibles. En términos interanuales, la inflación subyacente alcanzó 1,9%, mientras que la subyacente X1 se ubicó en 0,9%.

Sin embargo, tampoco todos los componentes muestran la misma trayectoria. Los bienes no transables —aquellos menos expuestos directamente al comercio internacional— registraron una inflación interanual de 3,9%, por encima del 3,6% de agosto y del 3,5% de septiembre correspondiente al año 2025. En tanto, los bienes transables, sin frutas y verduras, presentaron una tasa interanual de 0,6%.

El balance de septiembre deja, por tanto, dos lecturas simultáneas. Por un lado, el IPC acumula 1,9% en nueve meses, muy por debajo del 3,3% observado en igual periodo de 2025, y la inflación interanual de 1,7% también está lejos del 4,3% registrado un año atrás.

Por otro, el comportamiento de los precios no es homogéneo. Alimentos, combustibles y servicios continúan mostrando presiones, mientras que los bienes durables importados ayudaron a moderar el índice general.

El resultado de septiembre, con una variación mensual de 0,1%, confirma así un escenario de inflación relativamente baja, aunque con diferencias importantes entre los componentes de la canasta y con algunos precios que siguen ejerciendo presión sobre el gasto de los hogares.

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