El Banco Mundial ubicó nuevamente a Paraguay entre las economías de mejor desempeño de América Latina y el Caribe. Las exportaciones agrícolas, la mayor generación eléctrica, la estabilidad macroeconómica y la confianza asociada al grado de inversión aparecen entre los principales soportes de la actividad, aunque El Niño emerge como uno de los riesgos hacia el cierre del año.
Paraguay se mantendrá entre las economías de mayor dinamismo de América Latina y el Caribe en 2026, con un crecimiento estimado del Producto Interno Bruto (PIB) de 4,7%, más del doble del 2,2% previsto para el conjunto de la región, de acuerdo con el informe Panorama económico de América Latina y el Caribe – Octubre 2026, elaborado por el Banco Mundial.
Las nuevas estimaciones señalan una moderación frente al crecimiento de 6,6% registrado en 2025, pero anticipan que la economía paraguaya conservará tasas superiores al 4% en los próximos años. El organismo proyecta una expansión de 4,1% para 2027 y de 4% para 2028.
Con estos niveles, Paraguay continúa mostrando un desempeño superior al promedio regional. El Banco Mundial destacó que el país ha sostenido tasas de crecimiento superiores al 4% durante los últimos años, respaldado por un marco macroeconómico estable y una demanda interna sólida. Asimismo, señaló que la consolidación del grado de inversión fortaleció la confianza de los mercados internacionales.
Exportaciones agrícolas y energía sostienen el dinamismo
Entre los factores que explican la trayectoria económica paraguaya, el organismo identificó a las sólidas exportaciones agrícolas y a la ampliación de la generación de electricidad, junto con un marco macroeconómico que continúa respaldando tanto la inversión como el consumo.
El Banco Mundial incluyó a Paraguay entre los focos de mayor dinamismo de la región y sostuvo que estas condiciones permitieron extender una tendencia de crecimiento que contrasta con el escenario más moderado que atraviesa buena parte de América Latina y el Caribe.
En ese escenario, Paraguay aparece junto con otras economías que lograron mantenerse por encima del promedio regional. El informe remarca que los países con marcos creíbles de política fiscal y monetaria, apertura a la inversión y al comercio y fortalezas en determinados sectores productivos tienen mayores posibilidades de alcanzar tasas superiores de expansión.
Grado de inversión y estabilidad apuntalan la confianza
Otro de los elementos señalados por el Banco Mundial es el efecto de la estabilidad macroeconómica sobre la percepción de los mercados. El organismo afirmó que Paraguay consolidó su estatus de grado de inversión y vinculó este avance con una mayor confianza internacional.
El reporte considera que el crecimiento paraguayo se sustenta no solo en factores sectoriales, sino también en condiciones que favorecen la inversión y el consumo. En contraste, varias de las principales economías de la región continúan afectadas por tasas de interés elevadas, restricciones fiscales e incertidumbre que limitan la inversión privada.
El Niño aparece entre los principales riesgos
Pese al escenario favorable, el Banco Mundial advirtió sobre riesgos climáticos que podrían afectar el desempeño de Paraguay durante los próximos meses. El informe señala que la intensificación de El Niño puede provocar sequías en algunas zonas e inundaciones en otras, con posibles efectos sobre la producción, los precios, la agricultura y la generación hidroeléctrica.
Según el organismo, Ecuador, Paraguay y Argentina se encuentran entre los países que potencialmente podrían enfrentar los mayores impactos derivados del fenómeno climático.
El riesgo resulta particularmente relevante para una economía como la paraguaya debido al peso de la producción agropecuaria y de la generación hidroeléctrica. El Banco Mundial advierte que los eventos climáticos extremos pueden afectar la producción agrícola y energética, elevar los costos y añadir presiones sobre los precios, configurándose como uno de los principales factores de incertidumbre frente a una perspectiva de crecimiento que, por el momento, mantiene a Paraguay entre las economías más dinámicas de la región.

