El Estado acumuló un déficit de G. 7,82 billones entre enero y septiembre de 2026, equivalente al 2% del PIB. Mientras los ingresos de la Administración Central aumentaron 1,6%, los gastos crecieron 11,2%. La inversión pública también avanzó, con un incremento del 17,1%, según datos preliminares del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Las cuentas fiscales registraron un mayor desequilibrio al cierre de septiembre del 2026. El gasto de la Administración Central avanzó a un ritmo considerablemente superior al de los ingresos, una diferencia que contribuyó a ampliar el déficit fiscal durante los primeros nueve meses del año.
De acuerdo con el informe de Situación Financiera (Situfin) de la Administración Central del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), los ingresos totalizaron G. 41,03 billones entre enero y septiembre, frente a G. 40,39 billones en el mismo periodo del año 2025. Esto representa un aumento de G. 642.000 millones, equivalente al 1,6%.
En contraste, los gastos pasaron de G. 39,42 billones a G. 43,86 billones, lo que supone un incremento de G. 4,43 billones o 11,2% interanual.
La diferencia entre ambos movimientos marca el principal dato del reporte: mientras los ingresos crecieron de forma moderada, las obligaciones y erogaciones del Estado aumentaron a un ritmo mucho mayor. Esta evolución se reflejó en el resultado fiscal acumulado, que cerró septiembre con un déficit de G. 7,82 billones, equivalente a aproximadamente US$ 1.257,8 millones y al 2% del producto interno bruto (PIB).
La recaudación tributaria avanza, pero pierde ritmo
Los ingresos tributarios continúan siendo una fuente central de recursos para el Estado. Entre enero y septiembre de 2026, la recaudación impositiva alcanzó G. 32,40 billones, frente a G. 31,64 billones en igual periodo del año anterior. El crecimiento fue del 2,4%, con unos G. 756.000 millones adicionales.
Sin embargo, el comportamiento de los tributos mostró diferencias importantes según su origen. Los impuestos internos aumentaron 10,9%, impulsados principalmente por el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA), mientras que los impuestos vinculados al comercio exterior disminuyeron 11%. Dentro de la recaudación interna, el IRE aportó 4,9 puntos porcentuales al crecimiento y el IVA contribuyó con 4,1 puntos. También incidió el Impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU), con 1,8 puntos porcentuales.
Por el contrario, la evolución de los impuestos externos estuvo condicionada principalmente por el IVA aplicado a las operaciones de comercio exterior y los aranceles, que contribuyeron negativamente a la variación de esta categoría.
La diferencia entre ambos componentes refleja que el aumento de la actividad comercial o de las importaciones no se traduce necesariamente en una mayor recaudación aduanera. La composición de las operaciones, los tributos aplicables y el tipo de cambio también influyen en los resultados.
Menores ingresos de las binacionales
Los ingresos totales del Estado también estuvieron condicionados por la disminución de los recursos procedentes de las entidades binacionales. Según el MEF, los ingresos no tributarios sumaron G. 8,64 billones, una caída del 1,3% frente a los G. 8,75 billones registrados entre enero y septiembre de 2025. Dentro de este grupo, los recursos provenientes de las binacionales disminuyeron 17,3%, al pasar de G. 2,75 billones a G. 2,28 billones.
La principal reducción correspondió a Itaipú, cuyos ingresos descendieron 25,9%, de G. 2,50 billones a G. 1,85 billones. En contrapartida, los recursos de Yacyretá aumentaron 66,7%, hasta G. 429.000 millones, aunque ese incremento no compensó la caída de Itaipú.
En sentido contrario, las contribuciones sociales aumentaron 18,7%, hasta G. 3,01 billones, mientras que los ingresos por multas, tasas y otros conceptos crecieron 10,6%. Las donaciones, por su parte, disminuyeron 25,2%. La evolución de estos componentes ayuda a explicar por qué el incremento de la recaudación tributaria no se tradujo en un crecimiento equivalente de los ingresos totales de la Administración Central.
El gasto público aumenta en varios frentes
El crecimiento del gasto se extendió a distintas áreas de la Administración Central. Las erogaciones agrupadas en salud, educación, programas sociales, seguridad social, otros servicios sociales y seguridad alcanzaron G. 33,07 billones, frente a G. 29,17 billones en el mismo periodo de 2025. La variación fue del 13,4%. Entre los componentes con mayor expansión porcentual figura la alimentación escolar, cuyo gasto pasó de G. 481.000 millones a G. 893.000 millones, un aumento del 85,5%.
Las prestaciones sociales en su conjunto crecieron 14,9%, hasta G. 8,91 billones. Dentro de esta categoría, las jubilaciones y pensiones representaron el mayor monto, con G. 4,90 billones, un incremento del 9,6%. Los recursos destinados a adultos mayores aumentaron 14,3%, hasta G. 2,40 billones, mientras que el gasto en Tekoporã avanzó 0,9%, hasta G. 415.000 millones.
En el caso de los medicamentos, el gasto acumulado llegó a G. 2,37 billones, lo que representa un crecimiento del 21,2% frente a enero-septiembre de 2025. El MEF advierte que las comparaciones históricas deben considerar los pagos excepcionales de obligaciones pendientes incluidos en periodos anteriores.
Otro indicador relevante es la proporción de los ingresos tributarios destinada a financiar salarios de la Administración Central. En los primeros nueve meses de 2026, esta relación alcanzó el 54,2%, frente al 51,6% del año anterior. Esto significa que, por cada G. 100 recaudados en impuestos, un monto equivalente a G. 54,20 se destinó a financiar salarios de la Administración Central.
La cifra no representa la participación de los salarios sobre el gasto público total, sino su relación con los ingresos tributarios.
La inversión pública crece 17,1%
En paralelo al aumento del gasto, la inversión pública registró una expansión durante el periodo analizado. La ejecución pasó de G. 4,27 billones entre enero y septiembre de 2025 a G. 5 billones en igual periodo de 2026, lo que equivale a un incremento del 17,1%.
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) concentró una parte importante de este crecimiento. Su inversión aumentó de G. 2,41 billones a G. 3,36 billones, una variación del 39,4%. En cambio, la inversión de otras entidades disminuyó de G. 1,86 billones a G. 1,64 billones.
En términos del PIB, la inversión pública pasó del 1,1% en enero-septiembre de 2025 al 1,3% en el mismo periodo de 2026.
El aumento de la ejecución presupuestaria muestra una mayor asignación de recursos a inversión, aunque por sí solo no permite establecer cuántas obras se concluyeron, sus costos finales ni los resultados económicos de los proyectos.
Déficit operativo y perspectivas para el cierre del año
El resultado operativo de la Administración Central también mostró un deterioro. Este indicador, que compara los ingresos con los gastos antes de considerar la inversión pública, pasó de un superávit equivalente al 0,3% del PIB en enero-septiembre de 2025 a un déficit del 0,7% en igual periodo de 2026.
En términos absolutos, el déficit operativo alcanzó G. 2,82 billones, aproximadamente US$ 450,5 millones. Al incorporar la inversión y los demás componentes contemplados en la metodología fiscal, el déficit global llegó al 2% del PIB.
La medición anualizada, que considera una ventana de doce meses, ubicó el déficit fiscal en G. 12 billones, equivalente al 3% del PIB al cierre de septiembre. El informe contempla una proyección de déficit del 3,2% del PIB para el cierre de 2026.
Esta última cifra corresponde a una previsión y no al resultado definitivo del ejercicio. Su cumplimiento dependerá de la evolución de los ingresos, la ejecución del gasto y las necesidades de financiamiento durante los últimos meses del año.
Una economía en expansión con cuentas fiscales más ajustadas
El panorama fiscal se desarrolla en un contexto de crecimiento económico. El Banco Central del Paraguay (BCP) elevó su proyección de expansión del PIB para 2026 del 4,5% al 5%, mientras que el Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) registró un crecimiento interanual del 6,7% en agosto.
La inflación interanual se situó en 1,7% en septiembre y el guaraní se apreció frente al dólar, con un tipo de cambio de G. 5.922 por dólar al cierre del periodo considerado en el informe.
No obstante, el dinamismo de la actividad económica no se reflejó en una expansión equivalente de los ingresos fiscales. La recaudación tributaria creció 2,4%, mientras que los ingresos totales de la Administración Central aumentaron 1,6%, frente a un incremento del 11,2% del gasto.
Aunque la inversión pública aumentó y varios componentes del gasto social registraron mayores ejecuciones, el déficit acumulado se amplió y las necesidades de financiamiento adquirieron mayor relevancia.
