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La inversión en infraestructura de IA alcanzará los 769.000 millones de dólares en 2026

Madrid, 22 oct (EFE).- La inversión en infraestructura de IA alcanzará los 769.000 millones de dólares en 2026 a nivel mundial (684.347 millones de euros), sin embargo, la red eléctrica no avanza al ritmo de la IA y bloquea 2.500 GW de energía en el mundo, según recoge en un informe McKinsey & Company.

La firma señala que aunque la aceleración en el despliegue de la inteligencia artificial ha desencadenado un ciclo sin precedentes de inversión en infraestructura informática masiva, la principal dificultad técnica radica en la diferencia de tiempos de ejecución entre la construcción de centros de datos y el despliegue de las infraestructuras de transporte eléctrico, como líneas de alta tensión, subestaciones y transformadores.

Estancados 2.500 GW en proyectos de generación de energía

Las tensiones en las cadenas de suministro extienden los plazos de entrega de los transformadores eléctricos por encima de los dos años en varios mercados, apunta el informe. Como consecuencia, más de 2.500 GW en proyectos de generación de energía permanecen estancados a nivel mundial en «colas de espera técnicas», aguardando los permisos e infraestructuras de interconexión necesarios para poder verter su electricidad a las redes locales.

De esta forma, el acceso a un suministro eléctrico continuo constituye un factor diferencial para los operadores e hiperescaladores de la industria tecnológica.

Para abordar las restricciones de suministro, el conjunto de las tecnologías energéticas y de sostenibilidad registró cerca de 200.000 millones de dólares en inversión durante 2025, estimándose que la financiación aumentará un 30 % para 2026.

Según el informe de McKinsey, este uso cotidiano de la IA concentrará entre el 30 y el 40 % de toda la demanda energética de los centros de datos para 2030.

A modo de ejemplo, los centros de datos impulsados por la IA absorberán el 14 % de la electricidad en EEUU para 2030, superando los 90 GW de demanda dedicada a la IA.

Nuevas exigencias en materia de ciberseguridad

La incorporación de la IA en los entornos corporativos plantea nuevas exigencias en materia de ciberseguridad, ya que la IA permite a los atacantes explotar fallos 16 horas antes de que se hagan públicos.

Una dinámica que coincidió con un aumento del 44 % en los ataques a aplicaciones expuestas a internet en un año y un incremento del 49 % en los grupos activos de ransomware y extorsión.

El informe sitúa por primera vez el desarrollo de software agéntico como una tendencia de gran impacto, impulsada por sistemas capaces de planificar, ejecutar código, corregir errores y desplegar aplicaciones de forma autónoma. McKinsey estima que la adopción de estos sistemas de software con capacidad de decisión podría liberar hasta 1 billón de dólares en valor corporativo a nivel mundial.

Además, mientras que el 20 % de las organizaciones pioneras registra incrementos de productividad del 55 % en sus ciclos de desarrollo informático, una de cada tres compañías ha experimentado caídas en su eficiencia tras adoptar estas herramientas debido a la falta de gobernanza y al aumento de código no verificado.

El 75 % del empleo en IA se concentra aún en I+D, a diferencia de áreas tecnológicas más consolidadas (como la energía o la ciberseguridad) donde ya predominan los roles operativos y comerciales. EFE

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