Un total de 124 tiendas en Estados Unidos de las marcas Quiksilver, Billabong y Volcom cerrarán luego de que la empresa matriz, Liberated Brands, se declarase en bancarrota por problemas financieros. La compañía busca reducir sus operaciones, decisión que se suma al cierre de sus oficinas corporativas y el despido de casi 1.400 empleados.
Por medio de un comunicado, la empresa afirma que el equipo de Liberated trabajó incansablemente durante el último año para impulsar estas marcas icónicas, pero la volatilidad de la economía mundial, los cambios en el gasto de los consumidores, el aumento del coste de la vida y las presiones inflacionistas han tenido un alto coste.
La compañía había solicitado a principios de febrero una protección judicial en Delaware ante el cierre inminente de estas tiendas. Otras cifras indican que enumeró más de US$ 100 millones en pasivos ante el Capítulo 11 de Estados Unidos y preparó un préstamo de US$ 35 millones para financiar la quiebra.
Los ingresos de Liberated aumentaron de US$ 350 millones en 2021 a US$ 422 millones en 2022, un salto que la empresa atribuyó a un fuerte aumento de la demanda durante la pandemia de covid-19 y la adquisición de más licencias de marca. Aproximadamente la mitad de los ingresos de la empresa provinieron de las ventas minoristas en los sitios web de las marcas y en las tiendas físicas, y de la venta de ropa al por mayor a otros minoristas, según documentos judiciales.
El negocio se expandió en 2023 cuando Liberated comenzó a operar varias marcas de ropa adquiridas por Authentic, incluidas Billabong, Quiksilver, Roxy y RVCA. Pero el director ejecutivo de Liberated, Todd Hymel, dijo en una presentación judicial que la suerte de la empresa cambió cuando los efectos de la pandemia las tasas de interés comenzaron a aumentar, lo que resultó en una menor demanda de sus productos.
