Autoridades analizaron la agenda bilateral para fortalecer el intercambio industrial y diversificar la oferta exportable paraguaya hacia el mercado taiwanés.
La carne paraguaya gana espacio en Taiwán y la formación de capital humano emerge como un eje clave para nuevas inversiones.
El Gobierno avanza en la profundización de su relación económica con la República de China (Taiwán), con el objetivo de ampliar las exportaciones, fortalecer el vínculo industrial y posicionar a Paraguay como un destino atractivo para la inversión extranjera. Así lo señalaron autoridades tras una reunión en el Ministerio de Industria y Comercio.
El ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, recibió al embajador de Paraguay en la República de China (Taiwán), Darío Filártiga, para analizar el estado del relacionamiento bilateral, con especial énfasis en el fortalecimiento del intercambio comercial e industrial y la ampliación de la oferta exportable paraguaya hacia ese mercado.
Tras el encuentro, el embajador explicó que la reunión permitió repasar la agenda comercial vigente y definir lineamientos estratégicos para profundizar la presencia de productos paraguayos en Taiwán.
“Venimos a repasar la agenda de relacionamiento comercial, específicamente industrial, y me llevo conclusiones muy importantes del ministro y su equipo para seguir promoviendo y fortaleciendo las relaciones comerciales e industriales con Taiwán. Las relaciones diplomáticas y políticas son excelentes, y el vínculo comercial se está tornando cada vez más interesante”, afirmó.
En ese contexto, Filártiga destacó que Taiwán es actualmente el principal mercado mundial para la carne porcina paraguaya y el segundo mayor destino de la carne vacuna, subrayando la relevancia estratégica de este socio comercial. Asimismo, anunció avances orientados a la diversificación de las exportaciones, más allá de los productos tradicionales.
El diplomático también resaltó la positiva recepción de los productos paraguayos por parte de los consumidores taiwaneses. Señaló que la carne nacional ya se encuentra en las góndolas más destacadas de los supermercados de Taipéi, con empaques que exhiben la bandera paraguaya y una creciente preferencia del público. Si bien Taiwán no cuenta con una fuerte tradición de consumo de carne vacuna, la calidad del producto paraguayo está logrando una mayor aceptación.
Más allá del comercio de alimentos, la agenda bilateral incorpora la formación de capital humano como un eje estratégico. Filártiga destacó el rol de la Universidad Politécnica Taiwán–Paraguay, creada en 2017, de la cual ya se graduaron más de 220 ingenieros paraguayos con estándares académicos de primer nivel. Además, indicó que cada año se sumará alrededor de un centenar de nuevos profesionales en áreas como ingeniería informática, electromecánica, industrial y civil.
Estos recursos humanos calificados, junto con la estabilidad macroeconómica, la disponibilidad de energía limpia y competitiva y un clima de negocios favorable, posicionan a Paraguay como un destino cada vez más atractivo para la inversión taiwanesa, en un escenario de cooperación que apunta a profundizar el desarrollo industrial y el comercio bilateral.
