Durante el año 2025, el maíz mostró un desempeño favorable, pese a la reducción del área sembrada en la zafra principal, compensada por un fuerte repunte en la zafriña. Los buenos rendimientos obtenidos se tradujeron en un aumento significativo de las exportaciones.
El maíz se mantiene como un rubro estratégico para la economía paraguaya, tanto para la agricultura familiar como para la agroindustria, con una participación relevante en las exportaciones, el consumo interno y la suplementación animal.
El cultivo se caracteriza por su versatilidad productiva. Permite abastecer el consumo humano, a través de choclo y harina de maíz, la exportación de granos duros, el consumo animal o la producción de silaje, contribuyendo a la optimización de los costos de suplementación de animales de granja.
Durante la campaña 2024/2025, en la Región Oriental, se registraron cultivos de maíz en siete departamentos, con una superficie estimada de 55.400 hectáreas en la zafra principal. En tanto, la zafriña se extendió a 12 departamentos, alcanzando aproximadamente 1.000.000 de hectáreas.
En conjunto, ambos ciclos productivos totalizaron unas 1.154.605 hectáreas destinadas al cultivo, en línea con la estrategia de diversificación de los cultivos de verano, según un reporte de Inbio publicado por la UGP.
En Paraguay, es habitual la implantación de otros cultivos sobre los rastrojos de maíz bajo sistemas de siembra directa, una práctica que contribuye a mejorar la estructura y la salud del suelo, además de reducir la necesidad de insumos fitosanitarios.
La siembra directa de otros cultivos sobre los rastrojos de maíz es una práctica común en Paraguay. Este sistema contribuye a la mejora de la estructura y la salud del suelo, al mismo tiempo que disminuye la necesidad de utilizar insumos fitosanitarios.


