Fráncfort (Alemania), 5 feb (EFE).- La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, se mostró este jueves tranquila pese a la fuerte apreciación del euro frente al dólar, que no es nueva y ya ha sido considerada por el Consejo de Gobierno en su análisis económico, por lo que consideró que no es motivo para cambiar los tipos de interés.
Previamente, el Consejo de Gobierno del BCE decidió por unanimidad mantener los tipos de interés en el 2 %, por quinta vez consecutiva, porque considera que la inflación en la eurozona se va a estabilizar a medio plazo en su objetivo del 2 % y la economía es capaz de resistir en un entorno mundial difícil.
La economía de la zona del euro creció un 0,3 % en el último trimestre de 2025, gracias a los servicios, especialmente en el sector de la información y de las comunicaciones, dijo la presidenta del BCE en la rueda de prensa para explicar las deliberaciones del Consejo de Gobierno.
Las manufacturas han mantenido fortaleza a pesar de los problemas en el comercio mundial y la incertidumbre geopolítica, y la construcción repuntan con la inversión pública.
El BCE ya incorporó el impacto de la apreciación del euro en su análisis
Lagarde dijo que «el dólar se ha depreciado frente al euro, pero no en los últimos días, sino desde marzo del año pasado» y por ello el impacto de la apreciación del euro desde el año pasado está incorporado en el análisis de la economía que ya ha hecho la entidad.
El euro apenas reaccionó y se cambiab a 1,18 dólares tras los comentarios de Lagarde respecto a la reciente apreciación.
El Consejo de Gobierno de la institución discutió el tipo de cambio del euro porque, aunque no tiene un objetivo concreto de tipo de cambio, sabe que «es importante para el crecimiento y la inflación», añadió Lagarde.
El euro se acercó la semana pasada a 1,21 dólares y por ello ha surgido el temor a que esta apreciación pueda reducir la inflación de los países del euro e, incluso, llevar al BCE a decidir bajar los tipos de interés.
Un euro fuerte frente al dólar reduce la inflación porque abarata los productos que la zona del euro importa de EEUU.
Lagarde ha hecho hincapié en que esta apreciación no ha modificado de momento el análisis que el BCE hace de la situación económica de la zona del euro y por ello no hay motivo para modificar los tipos de interés, que «están en un buen lugar».
El BCE consideró en diciembre que la inflación se situará en 2026 y 2027 algo por debajo del objetivo del 2 % pero que en 2028 llegará al 2 %.
Lagarde ha reconocido que «una apreciación del euro podría reducir la inflación por debajo de las expectativas actuales».
La inflación podría descender también si los aranceles reducen la demanda de exportaciones de la zona del euro más de lo esperado y si los países con exceso de capacidad siguen aumentando sus exportaciones a la zona del euro.
Este sería el caso de China, que trata de vender en Europa lo que no logra vender ahora en EEUU, pero el BCE no mencionó explícitamente a este país.
Un aumento de la volatilidad y de la aversión al riesgo en los mercados financieros podría afectar a la demanda y reducir también la inflación.
Pero la presidenta del BCE consideró que «los riesgos para la inflación están equilibrados» y «no hay nada que cambie el análisis básico» que la entidad ha realizado hasta ahora respecto a la evolución de los precios.
Hay otros factores que podrían incrementar la inflación como por ejemplo si los precios de la energía suben de nuevo o si se reduce la oferta de materias primas por una mayor fragmentación de las cadenas de suministro mundiales.
Un nivel de incertidumbre mayor del habitual
No obstante, Lagarde dijo que «las perspectivas de inflación continúan sujetas a un nivel de incertidumbre mayor del habitual, debido a la volatilidad del entorno de la política comercial en todo el mundo» y a las tensiones geopolíticas.
Asimismo, Lagarde dio la bienvenida este jueves a la reciente candidatura de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed) en sustitución de Jerome Powell .
El dólar remontó tras la nominación de Warsh porque se espera que adopte un enfoque cauteloso respecto a la inflación.
Las presiones del presidente estadounidense, Donald Trump, a Powell y el temor a que la Fed no vaya a poder ser independiente han debilitado al dólar desde el año pasado. EFE
Lagarde se muestra tranquila pese a la fuerte apreciación del euro, que no es nueva
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