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Andrea González: “El mercado de valores paraguayo entra en una nueva etapa de integración internacional”

Con una estrategia enfocada en tecnología, profesionalización e integración internacional, Basa Capital analiza los principales hitos del 2025 y los desafíos que enfrenta el mercado de capitales paraguayo en esta nueva etapa de crecimiento.

Tras el grado de inversión, la firma destaca el impacto que tendrá la integración a índices globales y la posibilidad de atraer capitales institucionales de gran escala.

En la foto: Andrea González, vicepresidente en Basa Capital.

PLUS: ¿Cuáles considera que son los principales hitos que logró Basa Capital durante el 2025?

Andrea González: Creo que el hito más importante es el tecnológico. Nosotros lanzamos el primer marketplace del mercado. En Basa Capital desarrollamos una plataforma digital que permite a los clientes acceder de forma simple y segura a distintos instrumentos del mercado de valores, desde bonos y fondos hasta otras alternativas de inversión, todo desde el celular y con acreditación directa en su cuenta de inversión.

Este avance redujo barreras de entrada y simplificó procesos que antes eran complejos, lo que se tradujo en un crecimiento sostenido de nuevos inversores y en un mayor volumen de operaciones a través de los canales digitales.

Creemos que ampliar el acceso de los paraguayos al mercado de valores es uno de los principales desafíos del sector. A través de los canales digitales estamos incorporando nuevos inversores y registrando un volumen de operaciones que ya supera el millón de dólares mensuales.

A medida que más personas incorporan instrumentos del mercado de valores a sus decisiones financieras, el mercado se vuelve más profundo, más sólido y con mayor capacidad de crecimiento a largo plazo.

PLUS: ¿Considera que la digitalización es una pieza clave en este crecimiento que está teniendo?

Andrea González: Por supuesto. Generalmente, la gente tiene la idea de que el mercado valores es un mercado elitista, que tiene que tener mucho dinero para venir a invertir. Yo creo que ese tabú se está rompiendo mucho en los paraguayos y la gente joven está invirtiendo.

Más del 50% de los inversores que hoy utilizan la app de Basa Capital se encuentra en un rango de edad de entre 22 y 35 años. Esto confirma que la digitalización está acercando el mercado de valores a una nueva generación de inversores, que valora la accesibilidad, la información y la posibilidad de gestionar sus inversiones de manera ágil.

PLUS: ¿Qué otras contribuciones ha hecho al mercado Basa Capital?

Andrea González: En Basa Capital venimos acompañando un cambio en la forma de operar dentro del mercado de capitales. Tradicionalmente, la emisión de bonos estaba asociada principalmente a la cancelación de deuda o a la reestructuración de pasivos. Si bien eso sigue existiendo, hoy el mercado está evolucionando hacia el financiamiento de proyectos productivos y de inversión que generan crecimiento y empleo.

PLUS: ¿Qué otros puntos destaca del 2025 de Basa Capital?

Andrea González: El año anterior, el Fondo Mutuo a la Vista alcanzó un billón de guaraníes bajo gestión, el nivel más alto registrado hasta el momento. Durante el 2025 vimos además un cambio muy positivo en el comportamiento de los inversores, con una mayor apertura a la diversificación de sus inversiones.

Tradicionalmente, el paraguayo estaba acostumbrado a instrumentos como el CDA o, en algunos casos, a un fondo mutuo. Hoy empieza a incorporar de manera más activa otros instrumentos del mercado de valores, lo que contribuye a un sistema financiero más dinámico y equilibrado. En el marco regulatorio actual, el mercado de valores ofrece condiciones impositivas atractivas, lo que representa un incentivo adicional para esta diversificación.

En este proceso de consolidación institucional que atraviesa Paraguay, es fundamental contar con un mercado de capitales fuerte y creíble. Desde Basa Capital entendemos que la confianza se construye con estándares altos, transparencia y consistencia en el tiempo. Por eso trabajamos para ofrecer a los inversores soluciones sólidas, alineadas con las mejores prácticas, tanto a nivel local como internacional.

PLUS: Me había dicho que el 2025 tuvo sus momentos. A nivel general, ¿qué aprendizaje se pudo sacar del año?

Andrea González: Uno de los principales aprendizajes del 2025 estuvo vinculado al comportamiento del tipo de cambio, particularmente a partir de la fuerte variación registrada a fines de julio. Ese movimiento marcó un punto de inflexión para todo el mercado financiero y dejó en evidencia que Paraguay está cada vez más expuesto a dinámicas internacionales.

Durante muchos años estuvimos acostumbrados a un tipo de cambio más estacional, fuertemente asociado a la balanza comercial. Hoy el contexto es distinto: las variables externas pesan cada vez más y exigen un análisis más profundo y una mirada más amplia sobre lo que ocurre fuera de nuestras fronteras.

A partir de ese escenario, el desafío para el mercado de valores es elevar aún más el nivel de análisis técnico, fortalecer la lectura macroeconómica y tomar decisiones basadas en proyecciones y datos, alineadas a estándares internacionales. Ya no somos un mercado aislado, y el 2025 nos dejó como aprendizaje la importancia de adaptarnos a ese nuevo entorno con mayor profesionalismo y resiliencia.

PLUS: Claro, y aprender a ser más competitivos también, ¿verdad?

Andrea González: Sin duda. Paraguay atraviesa un momento de estabilidad que plantea un nuevo desafío: dejar de esperar que las oportunidades lleguen solas y empezar a construirlas de manera más estratégica. Eso implica ser más competitivos, innovar y pensar en proyectos con una mirada de largo plazo.

A partir del segundo grado de inversión, el interés de entidades financieras del exterior se intensificó de forma muy concreta. En Basa Capital recibimos consultas y contactos de bancos internacionales interesados en conocer el mercado paraguayo y explorar oportunidades. Ese interés es una señal positiva, pero también nos exige estar preparados para responder con proyectos bien estructurados, claros y con capacidad de escalar.

Es un proceso exigente, pero también una gran oportunidad. Si logramos aprovechar este contexto, podemos sentar las bases para una etapa de crecimiento más sostenida y de mayor integración con los mercados internacionales.

PLUS: Ya que mencionó también lo del segundo grado de inversión, ¿qué perspectivas tienen para este 2026?

Andrea González: El primer grado de inversión fue un hito inicial muy importante para el país. Con el segundo grado, Paraguay empieza a ser elegible para formar parte de índices internacionales, lo que habilita a grandes fondos institucionales a invertir en el mercado local.

Para dimensionarlo: para el mercado paraguayo, una inversión de 100 millones de dólares es una cifra muy significativa; para un fondo internacional de gran escala, ese monto puede representar una decisión de asignación que se toma en minutos. Ese cambio de escala puede transformar la relación de Paraguay con los mercados financieros internacionales y atraer el interés de bancos y entidades que evalúan instalarse en el país o abrir oficinas de representación.

Para que esa integración sea efectiva, todavía queda un paso clave, que es la conexión operativa del mercado local con los sistemas internacionales de custodia. En ese sentido, la Caja de Valores del Paraguay se encuentra en proceso de certificación con Euroclear, uno de los principales custodios internacionales.

Una vez completado ese proceso, inversores desde Estados Unidos, Europa o Asia podrán adquirir títulos de empresas paraguayas directamente desde el exterior. Esa conexión es fundamental para profundizar el mercado de capitales y marcar una nueva etapa de integración financiera para Paraguay.

PLUS: Se abre Paraguay al mundo con este doble grado de inversión. El inversor que viene o que ve a Paraguay, ¿cómo nos ve en general?

Andrea González: Podemos decir que, para muchos inversores, Paraguay representa una especie de “nuevo sueño americano”. Un país con recursos, estabilidad macroeconómica y una economía que todavía tiene amplios espacios para desarrollarse, lo que lo vuelve atractivo para quienes buscan oportunidades en etapas tempranas de crecimiento.

A diferencia de economías más maduras, Paraguay ofrece un entorno donde todavía es posible construir, innovar y escalar proyectos productivos en distintos sectores. Ese potencial genera mucho interés, pero también plantea la necesidad de acompañarlo con mayor planificación, profesionalismo y educación financiera para que el crecimiento sea sostenible en el tiempo.

En ese contexto, el rol de las instituciones es clave. Si logramos que las empresas se estructuren mejor, que los proyectos se planifiquen con criterio financiero y que los inversores cuenten con asesoramiento adecuado, el país puede seguir formando nuevos empresarios y consolidando un desarrollo más ordenado, tanto en sectores industriales como en actividades tradicionales como la ganadería.

PLUS: ¿Seguimos dependiendo de la agroganadería?

Andrea González: Paraguay sigue teniendo a la agroganadería como un sector central de su economía, pero hoy el país ya no depende exclusivamente de ella como en décadas anteriores. Incluso en contextos desafiantes para el campo, como los últimos años de sequía, la economía mostró una mayor capacidad de amortiguación que en el pasado.

Esto se explica, en gran parte, por el crecimiento y fortalecimiento de otros sectores, especialmente la industria de servicios, que hoy tiene un peso mucho mayor y ayuda a compensar los ciclos propios del sector agropecuario.

Por supuesto, cuando al agro le va bien, el impacto positivo se siente en toda la economía. Pero lo relevante es que Paraguay viene avanzando en un proceso de diversificación productiva, con oportunidades crecientes en distintos sectores industriales y de servicios, que amplían la base de crecimiento del país.

PLUS: Para ir cerrando, Andrea, ¿cuáles son los objetivos que tiene Basa Capital para el 2026?

Andrea González: En 2026 vamos a profundizar la transformación tecnológica con el objetivo de seguir facilitando el acceso a productos de inversión diversificados, con perfiles de riesgo adecuados, y acompañar a los clientes en la toma de decisiones cada vez más informadas.

Al mismo tiempo, el foco está puesto en contribuir al crecimiento y la profundidad del mercado de capitales. Todavía es un mercado en desarrollo, con mucho espacio para crecer, y eso implica seguir ampliando la base de inversores y promoviendo una mirada de largo plazo.

Paraguay atraviesa un momento especialmente favorable, producto de años de esfuerzo y de decisiones que fortalecieron su estabilidad y su posicionamiento regional. El desafío ahora es sostener ese reconocimiento con responsabilidad, profesionalismo y visión de futuro, para que este proceso de crecimiento se traduzca en beneficios reales y duraderos para toda la sociedad.

Perfil – Andrea González

Licenciada en comercio internacional por la Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción” (UCA). Experimentada profesional en el mundo financiero y empresarial con 16 años de trayectoria en roles clave en análisis de riesgos, gestión comercial, asesoría financiera y desarrollo empresarial.

Actualmente se desempeña como vicepresidente en Basa Capital, liderando iniciativas para democratizar y estructurar la inversión en Paraguay. Fue colaboradora del Banco Basa desde el año 2020 durante 2 años como lead project manager.

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