La Cámara Paraguaya de Carnes sostiene que el éxito del sector no depende de un solo eslabón, sino de una articulación productiva integral.
El gremio alerta que políticas mal diseñadas o intervenciones en precios podrían frenar inversiones y debilitar el posicionamiento global del país.
La Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) puso el foco en un punto clave para la economía nacional: la competitividad del sector cárnico depende de una cadena productiva interconectada, donde producción, industria y mercados internacionales funcionan como un sistema integrado.
El sector cárnico paraguayo, uno de los pilares de la economía nacional, enfrenta el desafío de sostener su competitividad en un contexto global exigente. Según un informe de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), el desempeño del rubro no puede analizarse de manera aislada, ya que responde a una dinámica de fuerte interdependencia entre todos sus actores.
El documento destaca que el crecimiento de la ganadería, la expansión de la industria frigorífica y la inserción en mercados internacionales avanzaron de forma coordinada en las últimas décadas. Este proceso permitió consolidar un entramado productivo donde las inversiones en tecnología, sanidad e infraestructura generan efectos positivos en toda la cadena.
En ese sentido, la CPC advierte que interpretar la relación entre productores y frigoríficos como un conflicto estructural puede conducir a diagnósticos erróneos. Por el contrario, sostiene que se trata de una relación complementaria, donde las decisiones de un eslabón impactan directamente en los demás.
El informe también alerta sobre los riesgos de aplicar políticas públicas basadas en visiones fragmentadas. Según el gremio, intervenciones que no consideren la lógica integrada del sector podrían generar distorsiones en los precios, desalentar la inversión de largo plazo y afectar la coordinación entre los distintos actores.
Asimismo, subraya la importancia de mantener reglas de juego claras, garantizar el cumplimiento de estándares sanitarios y fortalecer la infraestructura logística como condiciones esenciales para sostener el crecimiento. A esto se suma la necesidad de profundizar la inserción internacional, clave para aprovechar la demanda global de proteínas.
La CPC enfatiza además que el sector opera bajo una lógica de libre mercado, donde los precios se determinan por oferta y demanda. Alterar este esquema, advierte, podría comprometer una de las principales ventajas competitivas del país como proveedor de carne en el mundo.
En un escenario internacional cada vez más competitivo, el gremio concluye que preservar la integración de la cadena cárnica no solo es estratégico para el sector, sino también para el crecimiento económico sostenible del Paraguay.
