La marca Mickey reafirma su vigencia en el mercado paraguayo al ser distinguida como una de las más recordadas por los consumidores en múltiples categorías de alimentos. El reconocimiento no solo destaca su trayectoria, sino también su capacidad de adaptación a las preferencias del público.
Con una fuerte presencia en la memoria colectiva, Mickey continúa posicionándose como un actor clave dentro del rubro alimenticio, combinando tradición, cercanía y una estrategia enfocada en el consumidor.
En detalle, los resultados reflejan el sólido posicionamiento de sus productos: Mickey Pan Dulce lidera con el 24% de las menciones, seguido por Mickey Galleta Molida con el 23%, Mickey Sal con el 22% y Mickey Azúcar con el 4%. Estas cifras evidencian la diversidad y penetración de la marca en distintas categorías esenciales de la canasta familiar.
Viviana Blanco, gerente comercial de Mickey, celebró el reconocimiento como fruto de un trabajo sostenido. “Es un orgullo y un mimo a todo el esfuerzo que realizamos durante el año”, afirmó. Según explicó, la clave del éxito radica en una estrategia basada en la cercanía con el consumidor. “Trabajamos con activaciones, promociones y, sobre todo, en estar cerca del consumidor, que es quien nos elige y nos permite estar presentes en su día a día, en sus mesas y en sus momentos”, señaló.
La ejecutiva también destacó el valor emocional del logro. “Estamos muy contentos y agradecidos. Este reconocimiento nos impulsa a seguir haciendo las cosas cada vez mejor”, concluyó.
La historia de Mickey se remonta a 1935 en Asunción, cuando Pascual Blasco fundó un pequeño emprendimiento que, con el paso de las décadas, evolucionó hasta convertirse en una empresa de alimentos con presencia en miles de hogares paraguayos. Hoy, a casi 90 años de su creación, la marca mantiene su vigencia gracias a su capacidad de interpretar las necesidades del consumidor.
Más allá de los números, Mickey se consolida como un símbolo de tradición en Paraguay. Sus productos no solo forman parte de la cocina diaria, sino también de momentos familiares y celebraciones, lo que refuerza su vínculo emocional con los consumidores.
En un mercado cada vez más competitivo, la compañía demuestra que entender al consumidor y mantenerse cerca de él sigue siendo una de las claves fundamentales para sostener el liderazgo. Porque, como refleja su historia, algunos ingredientes solo endulzan… y otros se convierten en parte de la tradición.
