El consumo de energía eléctrica en Paraguay continúa mostrando señales de fuerte expansión, en línea con el dinamismo que atraviesa la actividad económica nacional. Datos de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) revelan que la demanda acumulada de energía aumentó 19,4% durante los primeros cinco meses de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Entre enero y mayo, el consumo alcanzó 14.587,1 GWh, superando ampliamente los 12.217,6 GWh registrados en igual lapso de 2025. El desempeño confirma una tendencia de crecimiento sostenido que acompaña la mayor actividad de los sectores productivos, comerciales y de servicios del país.
Solo en mayo, la demanda energética llegó a 2.382,8 GWh, lo que representa un incremento interanual de 11,9% frente a los 2.129,7 GWh registrados en el mismo mes del año pasado.
La mayor parte de la energía consumida provino de la Itaipú Binacional, que aportó 2.262,2 GWh al sistema eléctrico nacional durante mayo. A ello se sumó la generación de la Entidad Binacional Yacyretá, con 81,1 GWh, y de la Central Hidroeléctrica Acaray, con 39,5 GWh.
El informe también destaca el avance de las fuentes renovables complementarias dentro de la matriz energética paraguaya. En ese contexto, la planta fotovoltaica de Puerto Esperanza, ubicada en el Chaco, inyectó más de 27,56 MWh al sistema nacional, contribuyendo al proceso de diversificación de la generación eléctrica y fortaleciendo la incorporación de tecnologías limpias.
El crecimiento sostenido de la demanda eléctrica es considerado un indicador relevante de la evolución económica del país, ya que suele estar asociado a una mayor actividad industrial, comercial y de consumo.
Ante este escenario, la ANDE ratificó su compromiso de garantizar un suministro confiable, eficiente y de calidad, mediante la ejecución de obras de infraestructura y una planificación técnica orientada a acompañar el incremento de la demanda.
La institución señaló que el fortalecimiento del sistema eléctrico resulta clave para sostener el desarrollo económico, impulsar nuevas inversiones y asegurar las condiciones necesarias para el bienestar de la población en los próximos años.
Con una demanda energética en constante expansión y nuevos proyectos orientados a diversificar las fuentes de generación, Paraguay consolida uno de sus principales activos estratégicos para el crecimiento: la disponibilidad de energía limpia y competitiva.
