La economía muestra un desempeño superior al previsto al inicio del año. El Banco Central del Paraguay (BCP) elevó su proyección de crecimiento para el 2026 del 4,2% al 4,5%, al tiempo que redujo la expectativa de inflación de 3,5% a 3,3%, reflejando un escenario en el que la actividad económica mantiene dinamismo sin generar presiones significativas sobre los precios.
Los datos del Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio muestran que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 5,8% interanual durante el primer trimestre, impulsado principalmente por la fortaleza del mercado interno. El sector servicios lideró la expansión con un crecimiento de 6,6%, seguido por la manufactura (6,0%), la construcción (5,6%) y la agricultura (8,2%), evidenciando un avance relativamente generalizado entre las principales actividades económicas.
La demanda interna continúa siendo el principal motor del crecimiento. El consumo privado aumentó 5,1% en el primer trimestre y la formación bruta de capital fijo avanzó 3,7%, reflejando un mayor ritmo de inversión. A ello se sumó un crecimiento de 3,1% en las exportaciones físicas, que mantuvieron una evolución positiva pese a un entorno internacional menos favorable.
El mejor desempeño observado durante la primera mitad del año llevó al BCP a revisar al alza las perspectivas para varios sectores. El sector primario pasó de una expectativa de crecimiento de 3,1% a 3,8%, mientras que el secundario mejoró de 4,1% a 4,6%, favorecido por un mayor aporte de la generación de electricidad y agua. Para el sector terciario se mantiene una previsión de expansión de 4,6%.
El mercado laboral también acompañó la recuperación. Durante el primer trimestre, la tasa de desocupación descendió a 5,3% frente al 5,5% registrado en periodos anteriores, mientras que se generaron aproximadamente 117.000 nuevos empleos en comparación con un año atrás-
La industria manufacturera encabezó la creación de puestos de trabajo, con cerca de 54.000 nuevas incorporaciones.
En materia de precios, el informe señala una desaceleración de la inflación durante el segundo trimestre, favorecida por la normalización de los precios de frutas, verduras y otros productos alimenticios que habían registrado fuertes variaciones meses atrás. Este comportamiento permitió reducir la proyección de inflación para el cierre de 2026 hasta 3,3%, por debajo del objetivo de 3,5% fijado por la autoridad monetaria.
Con ese panorama, el comité de política monetaria decidió mantener la tasa de referencia en 5,50%. La decisión busca preservar un equilibrio entre el control de la inflación y el sostenimiento de la actividad económica, en un contexto donde el crédito al sector privado continúa expandiéndose a un ritmo interanual de 15,3%.
Este escenario contrasta con una coyuntura internacional más desafiante. El crecimiento mundial fue revisado de 3,0% a 2,9% para este año debido a las tensiones geopolíticas y a condiciones financieras aún restrictivas.
En Sudamérica, los bancos centrales mantienen estrategias diferenciadas frente a la inflación; Brasil conserva una tasa de interés de 14,25%, Colombia de 12,00%, mientras que Chile y Perú operan con tasas de 4,50% y 4,25%, respectivamente. En ese contexto, la tasa paraguaya de 5,50% se ubica en un nivel intermedio dentro de la región.
Más allá de la incertidumbre que persiste en el escenario externo, los indicadores presentados por el BCP muestran que la economía paraguaya mantiene una combinación de crecimiento, expansión del empleo, mayor inversión e inflación moderada. La revisión al alza de las proyecciones refleja un desempeño mejor al esperado durante la primera mitad del año, aunque la evolución de factores internacionales continuará siendo un elemento clave para la segunda parte del 2026.

