Juanbi Gill, director de Impacta Industria Publicitaria, analiza la transformación que atraviesa el sector, marcado por una mayor integración entre publicidad física, tecnología y canales digitales.
La empresa apunta a ampliar su capacidad industrial, incorporar nuevas herramientas y desarrollar soluciones personalizadas para un cliente que exige rapidez, innovación y acompañamiento de principio a fin.
Durante años, el crecimiento de los canales digitales llevó a pensa que la publicidad física perdería protagonismo. Sin embargo, el comportamiento del mercado muestra una realidad más compleja. La comunicación presencial no desapareció, sino que comenzó a integrarse con las herramientas digitales para generar experiencias de marca más completas.
En la foto: Juanbi Gill, director de Impacta Industria Publicitaria
En Paraguay, esta transformación también se refleja en la manera en que las empresas planifican sus inversiones publicitarias. Ya no se trata únicamente de producir una pieza gráfica, instalar una cartelería o montar un stand, sino de desarrollar una solución que conecte diseño, fabricación, tecnología, experiencia y medición.
Desde esa perspectiva, Impacta Industria Publicitaria viene orientando su propuesta hacia proyectos integrales, acompañando a las marcas desde el desarrollo de la idea hasta la fabricación, instalación y ejecución. Juanbi Gill, director de la compañía, sostiene que la evolución del mercado está llevando a las empresas a buscar soluciones más completas y personalizadas.
La publicidad física no desaparece, se transforma
La expansión de los canales digitales modificó la forma en que las marcas se relacionan con sus consumidores, pero no eliminó los espacios físicos. Para Gill, ambos canales cumplen funciones diferentes y, precisamente por eso, la tendencia apunta a una mayor integración.
“Lejos de desaparecer, la publicidad física evolucionó. Hoy las marcas entienden que lo digital genera alcance, pero la experiencia física genera recordación y conexión”, explica.
El punto de venta, los eventos, las activaciones y los espacios comerciales continúan formando parte del recorrido del consumidor. La diferencia está en que ahora estos soportes pueden incorporar tecnología, contenido digital y herramientas interactivas.
Esta combinación abre una oportunidad para las empresas dedicadas a la fabricación publicitaria. El desafío ya no consiste solamente en producir una estructura visualmente atractiva, sino en convertirla en parte de una experiencia que pueda interactuar con el público.
“Vemos una mayor demanda de soluciones que integren ambos mundos: experiencias presenciales potenciadas por tecnología y contenido digital”, señala Gill.
Del producto aislado a la solución integral
Uno de los principales cambios observados por Impacta está relacionado con el comportamiento del cliente. Las empresas están dejando de adquirir productos individuales para solicitar soluciones completas.
“Las empresas dejaron de comprar productos aislados y empezaron a buscar soluciones integrales”, afirma Gill.
Esta transformación se refleja en una demanda creciente de exhibidores, mobiliario comercial, stands, activaciones, cartelería corporativa y proyectos desarrollados a medida.
El cambio también eleva las exigencias para los proveedores. Una empresa del sector necesita contar no solo con capacidad de producción, sino también con equipos capaces de interpretar las necesidades de una marca, desarrollar propuestas, fabricar los elementos requeridos y llevarlos hasta su implementación.
En este modelo, la capacidad industrial adquiere una importancia particular. El proveedor deja de ser únicamente un ejecutor de piezas y pasa a convertirse en un socio para el desarrollo de la experiencia de marca.
Para Impacta, esa integración entre creatividad y fabricación constituye uno de los pilares de su estrategia.
La presión de los costos obliga a ganar eficiencia
El escenario económico también tiene un impacto directo sobre la industria publicitaria. Una parte importante de los insumos utilizados por el sector está vinculada a los mercados internacionales, lo que expone a las empresas a variaciones de precios y costos.
En este contexto, mejorar la eficiencia deja de ser una opción y se convierte en una condición para competir.
“Es un sector muy sensible porque gran parte de nuestros insumos están ligados al mercado internacional. Eso obliga a ser muy eficientes en los procesos internos”, explica el director de Impacta.
La respuesta de la compañía pasa por aumentar la fabricación interna y automatizar procesos, buscando reducir tiempos, minimizar desperdicios y mantener estándares de calidad.
La eficiencia, en este caso, no se limita a producir más rápido. También implica utilizar mejor los materiales, reducir errores, optimizar recursos y conseguir mayor previsibilidad en los proyectos.
Invertir ya no significa solamente comprar maquinaria
La modernización de la industria publicitaria requiere inversiones que van más allá del equipamiento.
Gill considera que una empresa que pretende mantenerse competitiva debe combinar maquinaria, tecnología, capacitación, innovación y talento humano.
“Hoy la inversión no pasa solamente por comprar máquinas. También implica invertir en tecnología, capacitación, innovación y talento humano”, sostiene.
La transformación del negocio genera además nuevas necesidades de especialización. A medida que los proyectos incorporan mayor complejidad, las empresas requieren personas capaces de manejar nuevas herramientas, comprender procesos productivos y trabajar junto con equipos creativos y tecnológicos.
Para el cliente, este proceso se traduce en tres demandas cada vez más frecuentes: rapidez, calidad y capacidad para desarrollar proyectos complejos.
La competitividad, por tanto, comienza a medirse no solamente por el precio de una pieza publicitaria, sino por la capacidad de responder de manera integral a un proyecto.
Inteligencia artificial: una herramienta para acelerar procesos
La inteligencia artificial también comienza a formar parte de esta transformación. En lugar de plantearla como un sustituto de la creatividad, Impacta la incorpora como una herramienta para agilizar determinadas etapas del trabajo.
“La inteligencia artificial está acelerando los procesos creativos, de diseño y planificación”, explica Gill.
Su aplicación puede contribuir a generar propuestas con mayor rapidez, explorar alternativas y mejorar la productividad de los equipos. Sin embargo, desde la perspectiva de la empresa, la tecnología no reemplaza el criterio humano.
La creatividad, la experiencia y el conocimiento de la marca continúan siendo necesarios para transformar una herramienta tecnológica en una solución que tenga sentido para el cliente.
Este equilibrio entre automatización y talento humano probablemente será uno de los puntos centrales de la evolución del sector en los próximos años.
Experiencias inmersivas abren una nueva frontera
El mercado paraguayo todavía tiene espacio para incorporar tendencias que ya se desarrollan con mayor fuerza en otros mercados.
Entre ellas aparecen las experiencias inmersivas, el mobiliario inteligente, la integración de pantallas digitales con estructuras físicas, la realidad aumentada y los espacios interactivos.
Para Gill, estas tecnologías representan oportunidades concretas para la industria local.
“Existe mucho espacio para crecer en experiencias inmersivas, mobiliario inteligente, integración de pantallas digitales con estructuras físicas, realidad aumentada y espacios interactivos”, sostiene.
La evolución tiene una lógica: si el consumidor está cada vez más acostumbrado a interactuar con contenidos digitales, las marcas necesitan trasladar parte de esa dinámica a los espacios físicos.
Un stand puede dejar de ser simplemente una estructura para convertirse en un punto de interacción. Un exhibidor puede incorporar pantallas y contenido dinámico. Un espacio comercial puede generar información sobre el comportamiento del visitante.
La frontera entre publicidad, arquitectura comercial, tecnología y experiencia de usuario se vuelve, de esta manera, cada vez más difusa.
El desafío de hacer medible la experiencia
La integración entre publicidad física y tecnología también responde a una necesidad creciente de las marcas: conocer qué ocurre después de captar la atención del consumidor.
“Las marcas quieren generar experiencias memorables y medibles”, afirma Gill.
Esta demanda modifica la lógica tradicional de la publicidad exterior y de las activaciones. La campaña ya no termina cuando se instala una estructura o finaliza un evento. Las empresas buscan obtener información sobre la interacción del público y evaluar el impacto de las acciones.
Para los proveedores, esto representa una exigencia adicional: no basta con fabricar una pieza atractiva; también se debe comprender cómo esa pieza se inserta dentro de una estrategia de comunicación más amplia.
En este escenario, Impacta plantea una propuesta basada en la integración de fabricación industrial y tecnología digital.
Personalización como factor de diferenciación
La estandarización pierde terreno cuando las marcas buscan diferenciarse. Para Impacta, la personalización se convirtió en uno de los elementos que permiten generar mayor impacto.
“Cada marca tiene una identidad, un público y objetivos distintos, por lo que las soluciones a medida generan mayor impacto”, sostiene Gill.
Esto explica la creciente demanda de proyectos personalizados. Un mobiliario comercial, un stand o una activación deben responder a características particulares de la marca, del espacio y del público.
La personalización también exige mayor flexibilidad productiva. Una empresa acostumbrada a fabricar grandes volúmenes de piezas idénticas necesita adaptarse a proyectos diferentes, con requerimientos específicos y plazos ajustados.
El desafío industrial, entonces, consiste en combinar escala con flexibilidad.
Un cliente más informado y exigente
El perfil del comprador también cambió. Gill describe a un cliente que llega a la negociación con mayor información y expectativas más concretas.
“Está mucho más informado y exige rapidez, calidad, innovación, cumplimiento y acompañamiento integral desde la idea hasta la implementación”, señala.
Esta evolución modifica la relación entre proveedor y cliente. La capacidad de escuchar, interpretar y acompañar adquiere tanta relevancia como la capacidad técnica. Además, el cliente espera que el proveedor pueda resolver distintas etapas del proyecto, reduciendo la necesidad de coordinar múltiples empresas.
Para la industria publicitaria, esto genera una oportunidad, pero también eleva la vara. Las empresas que puedan integrar diseño, producción, tecnología e instalación tendrán mayores posibilidades de participar en proyectos de mayor escala.
Paraguay tiene margen para ampliar su industria publicitaria
El crecimiento del comercio, la expansión del retail, la llegada de nuevas inversiones y el desarrollo de marcas nacionales forman parte del escenario que Impacta identifica como favorable para el sector.
Estos factores generan una mayor necesidad de espacios comerciales, exhibición de productos, activaciones, comunicación corporativa y experiencias de marca.
El crecimiento, sin embargo, estará condicionado por la capacidad de la industria para profesionalizarse y acompañar las nuevas demandas.
“El principal desafío es seguir profesionalizando la industria mediante inversión en tecnología, capacitación permanente y procesos cada vez más eficientes”, afirma Gill.
La oportunidad, por tanto, no está solamente en aumentar la cantidad de publicidad instalada en las calles o en los comercios, sino en elevar el nivel de las soluciones ofrecidas al mercado.
El próximo paso: proyectos de mayor escala
Para Impacta, el objetivo hacia el cierre del año pasa por fortalecer su posición dentro de la industria y ampliar su capacidad para atender proyectos de mayor dimensión.
La empresa apunta a consolidarse como una de las referentes en fabricación publicitaria e industrial, incorporando nuevas tecnologías y aumentando su capacidad operativa.
El objetivo se inserta en una transformación más amplia del mercado. Las empresas paraguayas demandan soluciones más sofisticadas, mientras que las nuevas tecnologías amplían las posibilidades para conectar espacios físicos y digitales.
El resultado es una industria que comienza a moverse hacia un modelo donde la publicidad deja de ser solamente un soporte visual y se convierte en una experiencia.
La evolución del sector todavía está en desarrollo. La inteligencia artificial, la automatización, la realidad aumentada, los espacios interactivos y el mobiliario inteligente son algunas de las herramientas que podrían modificar nuevamente la forma en que las marcas se presentan ante sus consumidores.
En ese escenario, el desafío para empresas como Impacta será convertir esas tecnologías en soluciones concretas, escalables y adaptadas al mercado paraguayo. Y, al mismo tiempo, mantener aquello que continúa siendo esencial en la comunicación: entender qué quiere decir una marca, a quién quiere llegar y qué experiencia quiere dejar en el consumidor.
