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Banca paraguaya llama a fortalecer la confianza para aprovechar grado de inversión

La segunda edición de la Convención Bancaria reunió a autoridades nacionales, representantes del sector privado, diplomáticos, ejecutivos de entidades financieras y referentes económicos en un espacio de análisis sobre los principales desafíos que enfrenta el sistema financiero paraguayo en un escenario internacional marcado por la volatilidad y la incertidumbre.

El encuentro se consolida como uno de los principales foros de discusión del sector, al congregar durante dos jornadas a los principales actores de la industria bancaria para debatir sobre estabilidad macroeconómica, regulación, inversión y desarrollo.

Durante la apertura del evento, el presidente de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) Osvaldo Serafini, destacó que el contexto internacional continúa condicionado por las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados de materias primas y las decisiones de política monetaria de las principales economías, factores que siguen incidiendo sobre el costo del capital y los flujos de inversión hacia los mercados emergentes.

En ese contexto, sostuvo que la reciente ratificación del segundo grado de inversión representa una oportunidad relevante para Paraguay, aunque advirtió que el desafío ahora consiste en preservar la credibilidad del país mediante políticas consistentes y reglas previsibles.

«El mercado internacional de capitales no premia promesas; premia una previsibilidad sostenida», afirmó, al señalar que la fortaleza institucional resulta tan importante como los indicadores macroeconómicos para atraer inversiones de largo plazo.

El dirigente también puso en valor la solidez del sistema bancario nacional, que administra depósitos superiores a G. 190 billones y mantiene una cartera de créditos cercana a G. 187 billones, equivalentes a unos US$ 30.000 millones destinados al financiamiento de la economía. Asimismo, resaltó que la banca opera con adecuados niveles de solvencia y liquidez, atributos que permiten absorber eventuales choques externos y sostener el crédito a los sectores productivos y comerciales.

Uno de los ejes centrales de su intervención fue la necesidad de fortalecer los mecanismos de diálogo entre el regulador y las entidades supervisadas.

Si bien reconoció la facultad de las autoridades para definir el marco normativo, sostuvo que los procesos regulatorios ganan calidad y legitimidad cuando incorporan instancias de consulta técnica con los actores que implementan las disposiciones. A su criterio, la previsibilidad regulatoria constituye un elemento clave para preservar la confianza de los mercados y asegurar un desarrollo sostenible del sistema financiero.

También defendió la independencia técnica del Banco Central del Paraguay como uno de los principales activos institucionales del país y advirtió que la estabilidad macroeconómica requiere decisiones sustentadas en criterios técnicos, alejadas de presiones coyunturales o soluciones de corto plazo.

En materia fiscal, valoró los avances para atender compromisos inmediatos con proveedores del Estado, aunque insistió en que el país debe abordar reformas estructurales vinculadas al gasto público y a la sostenibilidad de los sistemas previsionales.

La apertura de la Convención Bancaria dejó así un mensaje orientado al largo plazo: consolidar la estabilidad financiera, fortalecer las instituciones y promover un entorno de confianza que permita capitalizar las oportunidades que ofrece el nuevo posicionamiento internacional de Paraguay.

Durante los próximos dos días, el encuentro reunirá a referentes nacionales e internacionales para analizar tendencias, innovación financiera, regulación y perspectivas económicas, reafirmando su papel como uno de los principales espacios de reflexión estratégica para el sector financiero y empresarial del país.

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