La digitalización redujo tiempos y simplificó procesos que antes podían extenderse durante semanas. ueno bank apuesta además al financiamiento integral para acompañar los gastos asociados a la adquisición de una propiedad.
En la foto: Leticia Vera, gerente de Negocios Inmobiliarios de ueno bank.
Solicitar un crédito desde el celular, cargar documentos de manera digital y conocer en poco tiempo el monto disponible para buscar una propiedad forman parte de una experiencia que hasta hace algunos años resultaba difícil de imaginar en el mercado habitacional paraguayo. La tecnología comienza a modificar no solamente los tiempos de respuesta, sino también la manera en que las familias se relacionan con el financiamiento y planifican la compra de una vivienda.
Para Leticia Vera, gerente de Negocios Inmobiliarios de ueno bank, la digitalización marcó un cambio significativo en un proceso tradicionalmente asociado con trámites presenciales, carpetas físicas y largos tiempos de espera.
Actualmente, explicó, una persona puede iniciar desde su teléfono la solicitud de financiamiento, cargar la documentación requerida y avanzar en la evaluación sin necesidad de trasladarse inicialmente hasta una entidad financiera.
“La tecnología cambió terriblemente la manera en que las familias hoy acceden a su vivienda. Una persona desde su celular puede solicitar el préstamo y cargar sus documentos de manera digital”, señaló.
El crédito entra al celular
La digitalización permite que una de las primeras preguntas del comprador, cuánto puede financiar, pueda resolverse antes de comenzar la búsqueda definitiva de una propiedad.
Vera explicó que las herramientas disponibles permiten realizar una evaluación inicial y determinar tanto el monto al que podría acceder el interesado como la cuota aproximada que representaría ese financiamiento.
“En una o dos horas una familia puede saber cuál es el monto para el que califica, qué cuota representa y puede ir a buscar la casa ideal conforme al monto aprobado en el banco”, indicó.
Para la ejecutiva, esta agilidad tiene un impacto directo en la calidad de vida del cliente, al reducir el tiempo destinado a gestiones administrativas y evitar parte de los desplazamientos que anteriormente requería la solicitud de un crédito.
También representa un cambio para las propias entidades financieras. Contar con información digitalizada y disponible dentro de una misma plataforma facilita la evaluación de las operaciones y permite reducir los tiempos de respuesta.
“Quedó en el pasado eso de armar la carpeta física para irse hasta el banco a presentar”, afirmó.
Condiciones para proyectar a largo plazo
La transformación tecnológica coincide con nuevas condiciones de financiamiento que ampliaron las posibilidades de acceso al mercado habitacional.
Vera destacó la tasa del 6,5% disponible a través de Che Róga Porã y, especialmente, el hecho de que permanezca fija durante todo el periodo del préstamo.
La previsibilidad adquiere particular relevancia en operaciones que pueden extenderse durante 15, 20 o 30 años.
La ejecutiva utilizó como ejemplo una cuota de G. 2,5 millones: bajo un esquema de tasa fija, ese compromiso mantiene las mismas condiciones a lo largo del periodo contratado, permitiendo que el comprador conozca desde el inicio el monto que deberá afrontar.
“Un cliente que toma a 15, 20 o 30 años, incluso con una cuota que hoy representa G. 2,5 millones, va a permanecer con la misma cuota dentro de 30 años”, explicó.
Las alternativas actuales también permiten financiar diferentes modalidades de acceso, incluyendo propiedades en pozo, adquisición de terrenos con posterior construcción y construcción sobre un terreno propio.
Financiar más que el precio de la propiedad
Otro cambio que ueno identifica está relacionado con los gastos adicionales que aparecen durante una operación inmobiliaria.
Comprar una vivienda no implica únicamente pagar el valor del inmueble. La transferencia, las tasaciones y otros costos vinculados con la formalización de la operación pueden representar una barrera adicional, especialmente para compradores que destinan gran parte de su capacidad de ahorro a concretar la adquisición.
Vera explicó que ueno bank puede financiar hasta el 100% del valor de la vivienda y, dependiendo de la calificación del cliente, incorporar al préstamo otros gastos asociados a la operación.
“No hace falta de repente tener un monto ahorrado para hacer frente a esos gastos extras. Se le puede pedir al banco y, si califica el cliente, sin problema desembolsamos el total”, sostuvo.
Este enfoque busca reducir la necesidad de disponer previamente de un capital significativo para afrontar los costos que rodean a la compra.
De semanas a días
La velocidad con la que puede concretarse una operación representa, para Vera, uno de los cambios más importantes observados en el mercado.
Anteriormente, señaló, el proceso podía involucrar numerosas gestiones y extenderse durante 40 o 50 días antes de que el comprador pudiera disponer efectivamente de los recursos.
Con la digitalización y la coordinación entre los actores involucrados, la ejecutiva sostiene que una operación aprobada puede avanzar hacia el desembolso en dos o tres días, dependiendo de las características del caso.
“Que se pueda aprobar el préstamo y en dos o tres días estar desembolsando el capital para pagarle a tu constructora, eso nunca antes existió. Es un antes y un después”, afirmó.
La reducción de los tiempos modifica también las expectativas del consumidor. Un cliente acostumbrado a resolver otras operaciones financieras digitalmente comienza a demandar la misma rapidez cuando se trata de una decisión de mayor envergadura como la adquisición de una vivienda.
Una oferta que empieza a acompañar la demanda
La evolución del financiamiento también está generando efectos sobre la oferta inmobiliaria.
Vera recordó que anteriormente eran pocas las desarrolladoras concentradas específicamente en proyectos orientados a primera vivienda. El aumento de la demanda y las nuevas condiciones disponibles comenzaron, según explicó, a incentivar a más empresas a desarrollar productos destinados a ese segmento.
“Antes podíamos contar con una mano las desarrolladoras que se enfocaban en hacer proyectos de primera vivienda. Hoy las constructoras se dieron cuenta de qué es lo que el mercado quiere”, sostuvo.
Esta ampliación permite que el comprador tenga mayores posibilidades de elección y evita una situación que anteriormente podía presentarse: contar con capacidad de financiamiento aprobada, pero encontrar pocas propiedades adecuadas a las condiciones del crédito.
La ejecutiva señala que actualmente existen desarrollos en distintas localidades del país, entre ellas Luque, Itauguá, Ciudad del Este y Encarnación, además de otras zonas del departamento Central.
La expansión, a su criterio, empieza a generar efectos que trascienden a los propios proyectos.
Nuevos desarrollos, nuevas zonas
La aparición de urbanizaciones y proyectos residenciales puede impulsar la apertura de calles, generar nuevos accesos y extender la actividad hacia lugares donde anteriormente existía menor desarrollo inmobiliario.
Para Vera, esta dinámica muestra cómo el financiamiento habitacional puede terminar produciendo transformaciones sobre el territorio.
“Se van abriendo urbanizaciones que antes no había. De repente se abrió toda una calle para entrar a determinado barrio. Eso no existía antes”, ejemplificó.
El proceso combina así varios cambios que ocurren simultáneamente: mayor acceso al crédito, digitalización, reducción de tiempos, crecimiento de la oferta y expansión de los desarrollos hacia otras ciudades.
Desde la perspectiva de ueno bank, la tecnología constituye una herramienta para conectar esas transformaciones y reducir las barreras que históricamente acompañaron al financiamiento inmobiliario.
Para Vera, el cambio no consiste únicamente en trasladar un trámite desde una sucursal hasta una pantalla. La verdadera transformación está en permitir que el comprador conozca antes sus posibilidades, reduzca tiempos, pueda financiar una mayor parte de la operación y encuentre una oferta inmobiliaria más amplia para elegir.
En un mercado que incorpora nuevos compradores y se extiende hacia otras zonas del país, la velocidad y la simplicidad comienzan a convertirse también en factores de competencia dentro del financiamiento inmobiliario.

