El Registro Unificado Nacional (RUN) inició la emisión del Certificado de Catastro Inmobiliario Digital, un documento que reúne en formato digital información catastral y registral de los inmuebles. La herramienta apunta a concentrar en un solo instrumento datos que anteriormente debían ser consultados ante distintas dependencias estatales.
El certificado fue presentado este miércoles en un acto realizado en el Palacio de gobierno y, de acuerdo con la información oficial, podrá ser utilizado por propietarios, escribanos, adquirentes y acreedores para acceder a información relacionada con la identificación y situación jurídica de un inmueble.
Entre los datos que contendrá figuran las dimensiones, límites y superficie del inmueble, el estado actual del dominio y sus restricciones, además de una declaración expresa sobre la existencia o no de superposición con otros títulos registrados.
El nuevo documento se incorpora al proceso de integración de la información catastral y registral que lleva adelante el RUN. La iniciativa tiene implicancias particularmente relevantes para operaciones vinculadas con inmuebles, donde la consistencia de la información sobre la propiedad constituye uno de los elementos centrales para determinar la situación jurídica de un bien.
Hasta ahora, determinados trámites requerían recurrir a información proveniente de distintas oficinas y posteriormente contrastar los datos disponibles. Con el nuevo certificado, el objetivo es que esa información pueda encontrarse consolidada en un único documento de carácter público y expedido digitalmente.
La principal modificación está en la integración de información que hasta ahora podía encontrarse distribuida entre los registros catastrales y registrales. El certificado permitirá identificar un inmueble mediante sus características físicas y registrales y, al mismo tiempo, conocer su situación de dominio y las restricciones que correspondan.
Uno de los elementos incorporados es la indicación expresa sobre posibles superposiciones con otros títulos registrados, un dato relevante para determinar si existen coincidencias o inconsistencias que puedan afectar la información sobre una propiedad. La integración también busca reducir las discrepancias entre distintas fuentes de información y facilitar el acceso a datos actualizados sobre cada inmueble.
El presidente Santiago Peña señaló durante la presentación que el nuevo instrumento permitirá concentrar en un solo documento información que anteriormente exigía recurrir a varias oficinas. También sostuvo que la herramienta permitirá reducir riesgos asociados a discrepancias y errores, además de disminuir tiempos y costos vinculados con los trámites.
Más allá del discurso oficial, el efecto concreto del nuevo certificado estará vinculado con su utilización efectiva y con la calidad y actualización de la información que se integre al sistema.
Un documento para propietarios, compradores y acreedores
El alcance del certificado no se limita al propietario del inmueble. Según la descripción presentada, también podrá ser utilizado por notarios, adquirentes y acreedores, todos actores que requieren información precisa antes de avanzar en determinadas operaciones inmobiliarias.
Para un comprador, conocer las características físicas y registrales de un inmueble, su situación de dominio, sus restricciones y la eventual existencia de superposiciones constituye información relevante antes de concretar una operación.
Para el sistema financiero, la información registral y catastral también tiene importancia en operaciones que involucran inmuebles como respaldo o garantía. En este sentido, la disponibilidad de información integrada puede incidir en los tiempos de revisión documental y en la identificación de eventuales inconsistencias antes de avanzar con una operación.
La gerente superior del Registro Unificado Nacional, Lourdes González Pereira, señaló que el certificado forma parte del proceso de modernización e integración catastro-registral. Este proceso comenzó con la implementación de la mesa de entrada única catastro registral en enero de 2026, según explicó durante la presentación.
El nuevo certificado constituye ahora una nueva etapa dentro de esa integración, al trasladar parte de la información consolidada a un documento digital único.
El desafío estará en la implementación y en la capacidad del sistema para mantener actualizada y consistente la información que será utilizada por propietarios, profesionales, compradores y entidades que intervienen en operaciones inmobiliarias.
La puesta en marcha del Certificado de Catastro Inmobiliario Digital modifica así la forma en que se presenta la información sobre los inmuebles: en lugar de consultar datos separados, el usuario podrá acceder a un documento que reúne información física, catastral y registral del bien.
Para un mercado inmobiliario en el que la certeza sobre la titularidad, las dimensiones, los límites y las restricciones de un inmueble resulta determinante, la disponibilidad de una fuente integrada de información puede convertirse en un factor relevante para reducir incertidumbres documentales y agilizar procesos.
